El libro de la selva

El libro de la selva: Todos los remakes quieren ser como tú

En el año 2010, con el estreno de la versión de Tim Burton de Alicia en el país de las maravillas, Disney encontraba su nueva gallina de los huevos de oro: los remakes de sus clásicos de animación. Y así tuvimos la desastrosa Maléfica, la fallida, pero bien intencionada, Cenicienta y tenemos en camino Dumbo, La Bella y la BestiaAlicia 2 (este mes de mayo); hay que añadir que ya encontramos resquicios de esto a finales de los 90 y principios de los 2000 con 101 dálmatas102 dálmatas.

 

El libro de la selva

 

El libro de la selva es, junto a Alicia 2 y Pedro y el dragón, la propuesta de este año y les ha salido bien. Aunque se presente como un remake, una revitalización del clásico (no es más que eso), la película funciona a la perfección por sí misma. Como es lógico, está plagada de guiños y referencia a la cinta de animación homónima de 1967, pero aún así tiene algo que la diferencia, que la hace nueva, fresca e innovadora.

 

Evidentemente el 90% de la película es CGI (toneladas y toneladas), pero, ¿qué más da? El disfrute está presente desde el segundo uno, todos estos retoques digitales se olvidan una vez que te metes a fondo en la película. Es una simple cuestión de dejarse llevar por la magia de Hollywood, el cine por el cine, el espectáculo por el espectáculo y es con lo que me quedo, puesto que es lo que la película ofrece desde su concepción.

 

Lo más destacable de la película es el excelente trabajo de voz que hace todo el reparto. Tenemos a un estupendo Bill Murray interpretando al, ya mítico Baloo, un trabajo soberbio ya que es capaz de crear un personaje nuevo sin que nos olvidemos del animado (interpretando la archiconocida ‘Busca lo más vital’); Christopher Walken pone voz a un potente y descomunal Rey Louie, Lupita Nyong’o, Ben Kingsley, Idris Elba (en un papel que recuerda al de Zootrópolis) y lo mejor una sensual, estupenda e hipnótica Kaa, interpretada por Scarlett Johansson que sin duda es el mejor momento de la película, solo escuchar su voz ya puedes imaginarte la serpiente porque le da una veracidad asombrosa. Es tan complejo, completo y fantástico el trabajo actoral que conociendo la historia se podría ver y entender la película con los ojos cerrados, en mi caso viendo la película sin subtítulos pude entender absolutamente todo, escuchando simplemente intenciones.

 

Solo puedo reprochar a la película una parte final demasiado oscura que desentona con la alegría y buenrollismo del resto de la cinta y que Jon Favreau (Iron Man 1 y 2, #Chef, Elf, Cowboys y aliens) haya sido elegido de director porque había que poner a alguien, ya que la película es un producto de estudio sin personalidad ni marca de autor ninguna.

 

La conclusión de todo esto es: vayan sin prejuicios, enciérrense dos horas en la sala con un bucket de palomitas y disfruten de un espectáculo precioso, el cine sesudo mola mucho, sí, pero algo así una vez al año, no hace daño.

 

¡Ah! ¡Esta vez sí! Versión original por favor.

Acerca de Alex Manzano

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Cine, arte y tebeos. Amarás el musical sobre todas las cosas. John Cameron Mitchel es mi dios. Si quieres encontrarme, busca en mi habitación. Si no, en cualquier rincón de Madrid.

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