Animal Man, de Grant Morrison

Animal Man de Grant Morrison, una revolución silenciosa

Nacido de la colaboración entre Dave Wood y Carmine Infantino en Strange Adventures allá por 1965, Animal Man siempre fue un personaje sin excesivo calado entre el aficionado hasta que los mandamases deceítas decidieron apostar por él y otros personajes (como La Cosa del Pantano con Alan Moore) para reverdecer los laureles del cosmos que daría lugar al sello Vertigo y redefinir así la forma de hacer cómics. Era la década de los 80, la década en la que el cómic norteamericano (y el de superhéroes en particular) alcanzó la mayoría de edad. Los viejos códigos ya no servían y era el momento de evidenciar que el noveno arte no era solo cosa de niños. Y ahí entró una generación de autores británicos dispuestos a revolucionar el medio. Entre ellos estaba Grant Morrison, artífice de la mejor etapa de Animal Man hasta la fecha.

 

Animal Man, de Grant Morrison

 

Con referentes como El Caballero Oscuro de Frank Miller, el Sandman de Neil Gaiman o prácticamente todo lo que tocaba Alan Moore, Animal Man ha terminado pasando a un segundo plano, como le ocurriera al propio Moore con Miracleman. Obras de incuestionable calidad pero sin el glamour de sus compañeras. Y aún así, en muchos casos, verdaderamente más provocativas y estimulantes que las más afamadas. Con tanto donde elegir estas cosas pueden pasar, pero nunca es tarde para reivindicar a genialidad -y que ahora ECC recupera en tres volúmenes.

 

Uno de los grandes atractivos de Animal Man es la importancia que le dio Grant Morrison (y que, por ejemplo, Jeff Lemire continuara en la etapa más reciente del personaje) al aspecto personal del protagonista. Antes que un héroe, Buddy Baker es un tipo corriente, con su mujer y sus hijos, que a de hacer frente a las complicaciones del día a día. Eso que no nos cansamos de alabar en los cómics Marvel o en series deceítas como Batgirl, es lo mismo que nos daba ya el guionista británico en su reinterpretación de Animal Man. Un personaje que, al margen de sus poderes, era como cualquiera de nosotros, alguien con quien empatizar fuera algo prácticamente instantáneo. Un héroe que descubre al mismo tiempo que nosotros, cómo serlo.

 

“Solo quiero que medites las cosas, eso es todo”

 

En su momento resultó muy estimulante, y ahora parece más de actualidad que nunca gracias a su defensa de los derechos de los animales o el vegetarianismo (especialmente en el segundo tomo), dando una interesante capa de lectura comprometida socialmente y que trasciende el mero entretenimiento. El guionista escocés aborda una historia en principio muy apegada al género de superhéroes, con su componente ecologista y animalista muy marcado, pero poco a poco va soltando lastre y se deja llevar a donde le impulsen sus obsesiones, retorciendo cada vez más al personaje y su entorno hasta el punto de que la ruptura de la cuarta pared es solo un recurso más y realidad y ficción se entremezclan sin remedio, realizando un ejercicio de metaficción muy atractivo y que en el tercer tomo, Deux Ex Machina nos depara alguna que otra revelación sorprendente.

 

Animal Man, de Grant Morrison

 

Entre sus páginas encontramos pequeñas joyas como La muerte de la Máscara Roja (incluida en el primer volumen y de un tono verdaderamente trágico, que explora como pocas historias, la dimensión humana del héroe y sus villanos), u otras como El Evangelio del Coyote (también parte del primer tomo y un relato corto que destila filosofía morristoniana por los cuatro costados). Animal Man fue un campo de experimentación y libertad pocas veces vistas hasta el momento (e incluso después) en el cómic norteamericano más comercial.

 

Quizás el segundo volumen (El origen de las especies) se presente como el más flojo de los tres, sin desmerecerlo para nada, pero si da un poco la sensación de abarcar una etapa de transición. Presentado al personaje y su entorno en El zoo humano, y con Deux Ex Machina conformando un clímax de carácter surrealista en el que Morrison se desata del todo, El origen de las especies sirve para ir asfaltando el camino entre uno y otro con historias dirigidas a cerrar tramas, llevando a Buddy Baker de un lugar a otro y anticipando sutilmente lo que está por venir. Esto sin embargo tiene sus ventajas, como ya hemos apuntado antes, y es que es aquí donde el guionista refuerza el componente animalista y ecologista de la serie (que ejemplifica muy bien Con el agua al cuello, dedicado a la matanza de delfines en Islas Feroe).

 

Animal Man, de Grant Morrison

 

Animal Man anticipó buena parte de las aptitudes que Grant Morrison desarrollaría con los años, participó de la revolución del cómic mainstream de los tardíos años 80 y conformó un aguerrido discurso animalista que nos emplaza a reflexionar… y actuar.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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