Daredevil #9: Chinatown

Daredevil #9. Chinatown: Pros y contras de empezar desde cero

Daredevil #9Empezar desde cero es un arma de doble filo. Tiene pros y contras. Es todo un caramelo para poder aplicar a un personaje con años de historia elementos que, probablemente, no se habrían podido usar en otros momentos de la historia, pero al mismo tiempo es un riesgo porque nunca se sabe cómo van a reaccionar los lectores de siempre a esos cambios, por no decir los nuevos que se hayan aproximado al personaje después de su éxito en otro medio, en este caso la televisión. Daredevil es la Cocina del Infierno, y sin embargo estamos en Chinatown. Es el abogado de las causas perdidas, y sin embargo aquí trabaja para la Fiscalía. Viste de rojo, y sin embargo aquí se ve mucho más negro. Es un héroe solitario, y sin embargo aquí tiene un sidekick curioso y enigmático. Mucho riesgo. Y, la verdad, a pesar de todos estos retoques, Charles Soule y Ron Garney aciertan mucho más de lo que fallan.

 

Lo primero que hay que advertir es, como ante todo buen reinicio, en este caso el general de Marvel tras las nuevas Secret Wars, es que la lectura es muy cómoda en ese sentido. Hay alguna referencia a lo anteriormente relatado, alguna incluso bastante trascendental, pero Soule es muy bueno para hacer que el lector se sienta como en casa. Lo ha hecho ya con otros personajes mucho más complejos de tratar que Daredevil, y con el Hombre sin Miedo también acierta, dándole el toque melancólico pero decidido que requiere un héroe de sus características. Porque aunque Daredevil haya tenido etapas divertidas y aventureras, Frank Miller dejó muy claro que este es el tono que mejor le sienta. El de la noche, el de los bajos fondos, el de los rincones oscuros y el de los fallos humanos. Quien busque un héroe perfecto, tendrá que buscar en otras páginas.

 

Y esa es parte de la gracia de este nuevo Daredevil, que entronca con las mejores etapas vividas hasta ahora pero también, y ahí es donde destaca el equilibrio que busca Soule, con los nuevos lectores, los que hayan descubierto al personaje en la serie de televisión de Netflix. Hay elementos que no son fáciles de digerir, y quizá la presencia de Punto Ciego sea lo más difícil de desentrañar. No porque el personaje no valga la pena, porque añade un toque de actualidad por ser origen inmigrante y además ilegal, o porque no entre de forma fluida en la historia, sino porque no estamos nada acostumbrados a ver a Daredevil con un protegido. El mismo Steve Rogers, invitado de honor en este volumen, se lo llega a indicar al Hombre sin Miedo, casi como si Soule diera así voz al lector más veterano de la serie y le pidiera paciencia para que todo acabe cobrando sentido.

 

Daredevil #9: Chinatown

Daredevil #9: Chinatown

 

Pero el caso es que tampoco hace falta. Las flaquezas son bastante nimias en Daredevil: Chinatown precisamente porque Soule le da a Garney una historia de la que sacar petróleo. Si Daredevil es, probablemente, el héroe que mejor se mueve en los entornos urbanos más turbios, se entiende perfectamente la forma en la que el ilustrador ha encarado el proyecto. Todo se ve sucio, peligroso, incluso lo que tendría que ser un oasis de paz, como el apartamento de Foggy Nelson o incluso el lugar de trabajo de Matt Murdock, acertadamente relegado a un rincón oscuro en el que nunca trabajaría un hombre con el sentido de la vista intacto. Y ojo al color de Matt Milla, que sabe sacar partido de lo evidente, las pinceladas rojas en el uniforme negro del héroe, pero también de las magníficas coreografías de lucha que dibuja Garney o de los efectos visuales que sirven para percibir cómo se manifiestan los poderes.

 

Y en el fondo, Chinatown, con todos sus cambios, no deja de ser un regreso a los orígenes, una forma de explicar cómo era el Daredevil más atractivo y puro, por lo urbano pero también por el papel de las artes marciales orientales que tanto han dicho a lo largo de su historia. No puede tener esa pureza de manera completa precisamente por las modificaciones que ha introducido Soule, pero aún así se parece mucho a esas encarnaciones exitosas que ha tenido el personaje. Se parece lo suficiente como para que quede claro que estamos viendo al viejo Daredevil de siempre, por mucho que Soule siempre sepa qué prisma aplicar para que el público se expanda y satisfacer así a lectores clásicos y modernos por igual.

Acerca de Juan Rodríguez Millán

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Periodista de corazón y de vocación, dispuesto a escribir sobre todo aquello que necesite explicación, pero disfrutando ahora mismo de la vida profesional online juntando letras sobre cómic, cine y deporte. Y con muchos proyectos e ilusiones en la cabeza, algunos de los cuales ya están tomando forma en el disco duro.

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