Spiderman y la Patrulla-X

Spiderman y la Patrulla-X #35-36: Postre ligero

Spiderman y la Patrulla-XNo estoy ayudando en lo de caerte bien, ¿verdad?

 

Se acabó. La Muerte de Lobezno marcó la salida de Jason Latour de Lobezno y la Patrulla-X un número antes de que ésta cerrara sus puertas en el número #34 (Wolverine & the X-Men v.2 #12 en Estados Unidos) con Frank Tieri para apagar el fuego de dicho número suelto. Surge ahora un nuevo problema, y es que con las Secret Wars a la vuelta de la esquina, la serie de los jóvenes mutantes adolescentes (ninja) no tiene mucha razón de ser, pero tampoco es cuestión de olvidarnos de ellos como si nunca hubieran existido. Es por ello que Marvel, tras mucho pensárselo, ha dado con una solución interesante, que no ha sido otra que la de concederle una plaza en el instituto a uno de los héroes más bocazas (con permiso de Deadpool) y divertidos del Universo Marvel: vuestro amistoso vecino Spider-Man.

 

El encargado de llevar a cabo el experimento es Elliott Kalan, el comediante norteamericano responsable de los guiones del The Daily Show de Jon Stewart en Comedy Central desde hace la friolera de doce años. Kalan, cuya breve carrera como guionista de cómics se remonta a 2010 (siempre a través de historias cortas de complemento a los eventos marvelitas), aterriza en la editorial una vez más para su primera mini-serie de media docena de números en la que vuelve a verter todo su humor a través de lo que mejor se le parece dar, las historias cortas en las que los chistes fluyen libremente y en las que las consecuencias para los personajes implicados son nulas o, al menos, mínimas.

 

Pensaba que sería… más grande e intimidante, no tan adorable

 

Así, los dos números que nos ocupan hoy no aportan nada nuevo ni al universo mutante ni al del trepamuros neoyorkino. ¿Significa esto que podemos ahorrárnoslos? Yo no estaría tan seguro. Aparte de que Kalan derrocha buen rollo por los cuatro costados (recuperando gran parte del espíritu de Jason Aaron que a estas alturas parecía irremediablemente perdido), el autor ha hecho una selección de alumnos que, al dejar de lado a los protagonistas Quentin Quire, Idie y Génesis, nos permite conocer bastante mejor a algunos de los mutantes que se dieron a conocer en la Generación Hope y Lobezno y la Patrulla-X así como algunos sólo un poquito más experimentados, pero igualmente dejados de lado en favor de las grandes y pequeñas nuevas estrellas de la franquicia.

 

Spiderman y la Patrulla-X

Spiderman y la Patrulla-X #35

 

¿Que de quiénes estamos hablando? Pues de las recientísimas incorporaciones de el Chico Ojo (al que tanto cariño le pareció coger Aaron) y la Chica Tiburón, a las amiguísimas Martha (No-Girl) y Ernst y los ya conocidos Glob Herman, Alud e Infernal. Spidey será el encargado de buscar entre estos personajes a un topo que podría estar trabajando en contra de los intereses del Instituto Jean Grey, pero mientras tanto tratará de inculcarles algo del “un gran poder conlleva una gran responsabilidad” famoso, por si pudiera hacer de ellos héroes de provecho y tal. Kalan se ha hecho con un grupo de lo más heterogéneo para estos números, pero los experimentos y las mezclas de personajes no quedan ahí.

 

¡Estoy lobezneando!

 

Ni mucho menos, porque Kalan traslada el crossover arácnido también a las filas de los villanos y de esta manera la primera aventura de nuestros protagonistas les llevará a enfrentarse a un enemigo mutante (Saurón) compinchado con uno de los villanos de la galería del trepamuros (Stegron) mientras que la segunda nos permitirá ver cómo trabajan juntos Mojo y el antiquísimo enemigo de Spidey, el Camaleón. Estas aventuras, al margen de lo poco que influyen en el devenir de la historia para los chavales del Instituto, sirven para dar algo más de protagonismo y profundidad a personajes como la Chica Tiburón (gran protagonista junto a Glob Herman de la primera trama) e incluso, y esto lo aplaudo, para generar una “subida de nivel” en las habilidades de alguno de los personajes implicados.

 

Spiderman y la Patrulla-X

Dado el pasado de Kalan no podía faltar una referencia en Spiderman y la Patrulla-X #36

 

En definitiva, mientras esperamos a que las Secret Wars vengan a ponerlo todo patas arriba, Elliott Kalan nos deja con un postre ligerito para terminar una serie que comenzó gloriosa y terminó arrastrándose con un sabor dulce en la boca. Spiderman y la Patrulla-X es diversión sin complicaciones y cualquier extra que nos ofrezca de aquí a finales del verano será bien recibido por todos.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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