La Última Tentación

La Última Tentación: Escapar hacia las sombras

La Última Tentación¿Podría estrechar la mano de tan gallardo jovencito?

 

Se decide Planeta a reeditar, en un formato de auténtico lujo, La Última Tentación, un cómic que Neil Gaiman guionizó a raíz de la historia que tejió para que Alice Cooper diseñara su disco homónimo allá por 1994. La historia de cómo acabaron colaborando el gran bailarín de los sueños con el genial representante del rock clásico la cuenta el propio Gaiman en la introducción de este volumen, así que no voy a estropearle la sorpresa, pero bien pareciera que fue el destino quien los puso en la misma carretera para que las letras y las viñetas bailaran al son de la misma canción.

 

Porque me negaréis ahora que Alice Cooper no pareciera poco más que una de las creaciones del autor británico, un mero actor secundario (o puede que mucho más, ya sabéis como van las historias de Gaiman) dentro de la gran historia de su Eterno Sandman. Pero no, simplemente se trata de dos almas destinadas a encontrarse… y gustarse. Y de este tipo de encuentro antológicos sólo pueden nacer grandes ideas para aún más fantásticos relatos. La Última Tentación contiene un cincuenta por ciento de cada uno de sus ideólogos y se encuentra preciosamente ilustrada por un viejo aliado del guionista: el gran Michael Zulli.

 

Te doy mi palabra… La de caballero y la de Histrión

 

Conviene, como bien recomienda Gaiman en la anteriormente mencionada introducción, leer este cómic mientras se disfruta del disco The Last Temptation. A veces creeremos que las canciones nos llevan la delantera y en otras parecerá acaso que hemos dejado atrás a la música, pero la mayor parte de las veces sentiremos que la música y las viñetas se entremezclan en un todo mágico del que cuesta separarse (y sí, escribo estas líneas mientras por los altavoces de mi ordenador suenan temas como Lost in America o Sideshow). Quizás sería hasta mejor leerlo en Halloween, mientras los niños se disfrazan de acuerdo a las tradiciones de otra cultura y los adultos van al cine a ver películas de terror; pero Planeta ha editado cuando ha editado y siempre se prestará el álbum a una relectura cuando sea necesario.

 

La Última Tentación

La Última Tentación

 

Me recuerda en un primer instante este relato a otro del mismo autor del que hemos hablado hace ya cierto tiempo. En el loquísimo relato de La Verdad sobre el Caso de la Desaparición de la Srta. Finch Gaiman jugueteaba con un teatro urbano (un circo más bien) que transportaba a sus espectadores a sus más locas ensoñaciones hasta desembocar en un inesperado final. Curiosamente, este relato también sería ilustrado por Zulli. ¿Casualidad? ¿Acaso existe algo detrás de esta palabra?

 

Siempre estaré a un reflejo de distancia

 

Neil Gaiman y Alice Cooper relatan a modo de historia siniestra el terrorífico viaje de la adolescencia al triste y seco mundo de los adultos por parte de un chico de pueblo en los Estados Unidos. Enfrentado a una vida gris en la que no llegue jamás a ser poco más que un número que engrose tal o cual lista de votantes, parados, ganadores de un descapotable… a Steven se le ofrece la eternidad a través de un teatro que sólo él puede ver. ¿Estará dispuesto a pagar el precio? ¿Es más aterradora una horda de zombies o la fría certeza de saberse uno intrascendente? Lo que parece a primera vista como un ejercicio de fuegos de artificio se convierte rápidamente en algo más profundo. Todos hemos sido Steven y todos nos hemos enfrentado de una forma u otra al tenebroso Histrión. Algunos, incluso, seguimos en la eterna lucha entre el malvivir y el perecer en una última brillante llamarada.

 

La Última Tentación

La Última Tentación

 

Complementa este tomo Planeta con una completísima colección de extras que hacen que valga incluso más la pena hacerse con un ejemplar (25 €). Tenemos un estupendo epílogo de Zulli, que viene a corroborar la visión inicial que nos da Gaiman de la diferencia abismal entre la persona y el personaje que ha sabido mantener el siempre cambiante Cooper. Nos encontramos también con los dos primeros esbozos de la historia que Gaiman escribiría a modo de carta para el cantante y para sí mismo tras su revisión. Hay ilustraciones inéditas (cómo no) de Zulli y de Dave McKean (diseñador de la portada de este tomo, la misma que la del disco) y hay fragmentos del guión original acompañados por los correspondientes bocetos de las viñetas que habrían de rellenar. Me falta algo del puño y letra de Alice, pero quizás sería difícil discernir cuál de sus dos versiones se dirige a nosotros, así que mejor así, dejémosle al otro lado del telón.

Acerca de RJ Prous

Avatar de RJ Prous

En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

Deja un comentario:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Artículos relacionados