Star Wars #15

Star Wars #15: De vuelta al desierto

Star Wars #15He nacido para esto

 

Se acabó el primer crossover de la nueva etapa de Star Wars bajo el sello Marvel y volvemos con un nuevo fragmento de los diarios de Obi Wan Kenobi en su exilio autoimpuesto en Tatooine. Y volver es la palabra adecuada, puesto que en Star Wars #15 volvemos a ver al jedi retirado observando a Luke desde las sombras, aprendiendo a vivir según los caminos de la Fuerza, pero sin poder hacer uso de la misma para mejorar su vida o la de quienes le rodean. En fin, volvemos a ver a Kenobi ansioso por guiar y educar al hijo de su antiguo padawan, algo que sabe que no es posible, ni tan siquiera seguro.

 

Porque pongámonos en su lugar. Tuvo en sus manos al jedi más prometedor de la historia y no sólo le salió rana, sino que se convirtió en uno de los mayores villanos de la Galaxia, mano derecha del Emperador Palpatine y asesino implacable de sus otrora aliados jedi. Ahora contempla desde la lejanía a su hijo y ve en él todos los signos de grandeza que viera años atrás en su padre. ¿Qué hacer? ¿Es una señal del destino de que existen las segundas oportunidades? ¿O es el apellido de los Skywalker el de una saga familiar de grandes tiranos? A mí, por lo menos, me entrarían las dudas.

 

No se reciben muchos visitantes en el Mar de Dunas

 

A todo lo anterior hay que sumar la figura de Owen, el tío de Luke que vela por su seguridad y porque no se repitan los pecados del pasado. Así, las páginas de estos diarios relatan las repetidas embestidas de Kenobi contra el muro de la realidad, tratando de influir en la vida del joven prometedor al que ha jurado proteger, pero sin poder acercarse ni lo más mínimo ni a él ni a quienes le rodean. Pero si sólo se tratase de eso, este sería un cómic muy frustrante y ya en las últimas páginas Jason Aaron insinúa una nueva saga con uno de los nuevos personajes que Kieron Gillen ha introducido en la serie de Darth Vader, sólo que un poquito más joven.

 

Star Wars #15

Star Wars #15

 

Para ilustrar esta nueva historia Marvel recurre al talento de Mike Mayhew (buscadle en Google y flipad), que nos presenta a un Luke dentudo que no debe alejarse demasiado del aspecto de Mark Hamill durante su infancia y a un Obi Wan que envejece al Ewan McGregor que recordamos de los cines. Tanto parecido a veces es una pesada losa, y es que en ciertas ocasiones tenemos la impresión de estar contemplando un cuaderno de fotografías en lugar de un cómic. Pudiera decirse que artistas como Alex Ross (para bien) y Mayhew (en este caso, y pese a su increíble talento, para mal) marcan el límite entre lo que vale y lo que no en cuanto al realismo pictórico en los cómics. Si te pasas pierdes parte de esa magia que los hace únicos y que los separa de los limitados mundos de lo audiovisual y lo simplemente escrito.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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