Prom

Prom: Otra comedia teen… con matices

Prom es de esas películas en las que las apariencias engañan. Una comedia de instituto producida por Disney, con el recuerdo de la franquicia de High School Musical muy presente en la mente de todos, el Joe Nussbaum no partía con la mejor de las manos para ganar a la casa. Aún menos cuando entre su filmografía lo más destacado era (hasta el momento) la bochornosa American Pie: Una fiesta de pelotas.

 

Y con un reparto en el que las caras más conocidas eran Nicholas Braun (Red State) y Aimee Teegarden (la serie Friday Night Lights) y un evento tan americano como el baile de graduación –cosas de la hipocresía europea, que se apropia de la noche de Halloween pero los bailes de instituto le producen sarpullidos– como telón de fondo, la jugada era muy arriesgada.

 

Prom

 

Resumir la sinopsis del film, además, es una labor innecesaria: un grupo de adolescentes que se enfrentan a su última etapa de instituto y descubren el valor del amor y la amistad. No hace falta ser un lumbreras para saber como acabará todo.

 

Y a pesar de todos estos peros, Prom se merece un visionado. Los personajes principales tienen los suficientes matices como para ofrecer algo diferente en un género especialmente dado a los tópicos. De entre ellos, por no desgranar demasiado de la película, nos quedamos con Nova, que es quien –dentro de lo que se supone un título coral– lleva el mayor peso de la función. Si hablamos de tópicos la protagonista es la chica más popular del instituto y se lleva a los chicos de calle. En este caso, por el contrario, nos encontramos con una chica aplicadísima (casi obsesiva) y cuyo Love Interest tiene el mismo interés en ella que un vegano en un buen solomillo.

 

Sin ser una nueva versión de La Fierecilla Domada, Prom guarda ciertas similitudes con 10 razones para odiarte; en tono y situaciones. Grosso modo tendríamos a Aimee como Julia Stiles y a Thomas McDonell como Heath Ledger. Incluso da pie a algunas referencias como la inclusión de Nicholas Braun en el reparto, quien en su momento participó en la versión de TV del film interpretando el papel de Joseph Gordon-Levitt.

 

Aimee Teegarden

 

Como el cine no hace más que mirar al pasado en busca de tiempos mejores, el aroma a John Hughes también se respira aquí (no estamos, eso sí, ante un homenaje como el de Easy A). La película no es solo una historia de amor, la comedia y los problemas de aceptación en el instituto también tienen cabida siendo, además, parte importante de una trama que se resuelve en su conjunto en el baile de graduación. Un ejercicio similar (el de confluir todas las historias en un punto temporal o espacial) al que hizo, por ejemplo, uno de los clásicos contemporáneos de la comedia romántica: Love Actually.

 

El mensaje –positivo– con el que nos deja Prom es el de tener confianza en uno mismo y ser honesto. Puro Disney, aunque para ello –cosa que se agradece– primero han de fracasar. Y es que el género teen también nos puede ofrecer matices.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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