Patrulla-X - La Era de Revelación: Obertura

Patrulla-X. La Era de Revelación – Obertura: Crónica de un apocalipsis

Patrulla-X - La Era de Revelación: OberturaDespués de varios cómics y meses haciendo sonar el runrún de la revelación futura de la Patrulla-X, aquí está la primera piedra de un evento mutante que sirve tanto para homenajear La Era de Apocalipsis (que ha superado ya las 30 primaveras), como para azuzar aún más las siempre ajetreadas vidas de los mutantes y plantear el escenario de juego para los próximos meses con la misión de evitar -una vez más- que el futuro se cumpla.

 

«Venga, ven a recibir, Logan…»

 

La puerta de entrada a este especial es un poco extraña por la forma en la que Panini Cómics ha llevado las historias previas. Por una parte, la más orgánica, siguiendo las andanzas de la Patrulla-X de Jed MacKay. Por otra tenemos el especial Heredero de Apocalipsis, cómic en el que Cifra se convertía en Revelación y que conectaría (por la aparición de Revelación en sus páginas) con Patrulla-X #16-17. Pero claro, Panini, dadas las conexiones de Heredero de Apocalipsis con la etapa krakoana sitúa su lectura antes de Patrulla-X #1 y, al mismo tiempo, las referencias a Revelación en los dos números mencionados de la serie regular se limitan a unas pocas páginas sin verdadero peso para las tramas que ahí se contaban, amén de resumirse en este mismo volumen. Así que… ¿qué camino tomar?

 

Si no os importa el contexto, atacad este especial y salid lanzados desde aquí. Si dejasteis a los mutis tras la caída de Krakoa, leed Heredero de Apocalipsis y Patrulla-X #16-17 (el primero incluye un capítulo dedicado solo a Cifra y Bei y el segundo reúne a Scott y a Doug, además de incluir un interesantísimo material extraído de Giant-Size X-Men #2. Os faltará información en torno a los dramas actuales de Cíclope y los suyos, pero para el evento vais servidos. Si por el contrario habéis seguido dichos dramas, con la serie tenéis más que suficiente, pudiendo añadir la lectura del especial de Steve Foxe dependiendo de cuál sea vuestro umbral completista. 

 

 

Hayáis tomado el camino que hayáis tomado, La Era de Revelación: Obertura nos planta diez años en el futuro, en un mundo en el que los mutantes han triunfado pero a un altísimo coste, más cerca de la distopía que de la utopía. Una distopía heredera -esto es importante- no solo de La Era de Apocalipsis, sino de Días del futuro pasado. Jed MacKay recoge el espíritu de la primera y el concepto clave que vinculaba presente y futuro en la segunda para construir esta realidad en la que Revelación difunde su palabra.

 

El tomo se compone de tres capítulos con intereses e intenciones bien marcadas. El primero de ellos sirve para contextualizar el escenario en el que nos vamos a mover mientras dure el evento. De ahí que podáis entrar en La Era de Revelación a las bravas, sin atender al camino que ha llevado hasta aquí. Xorn (al que veis en la imagen que acompaña el artículo) hace las veces de cicerone exponiendo cuáles son los equilibrios de fuerzas en disputa y qué hitos han llevado al mundo a este falso paraíso mutante. Resulta un tanto trágico (y sádico por parte de MacKay) presentar el sueño mutante así de corrompido, máxime cuando las veces que el sueño coqueteó con ser tangible (véase Krakoa o Genosha) se reveló como cruelmente efímero.

 

El segundo capítulo es ya el arranque del evento en sí, en lo que se refiere al conflicto. Siguiendo con los esquemas habituales de este tipo de aventuras, tenemos ya los primeros careos entre las facciones en liza y se despejan las primeras incógnitas (que son unas cuantas). Y si bien el trabajo con algunos personajes es tan perezoso que molesta (¿en serio que Lobezno no da más de sí?), otros, como el tapado Glob, nos devuelven la alegría. Porque si algo tienen los futuros disópicos, al igual que los universo alternativos, es que se prestan a jugar y forzar las circunstancias de los personajes llevándoles a territorios desconocidos para ellos. En esta presentación de la Era de Revelación MacKay nos da una de cal y otra de arena.

 

El tercero, más insustancial, sirve de complemento para conocer otros rincones de este futuro. Consta así mismo de tres pequeños relatos. El de Al Ewing es el más importante porque guarda relación con el desenlace del capítulo anterior y muestra pinceladas del estado de Arakko. Steve Foxe, por su parte, toma a dos personajes que ni estaban ni se les esperaba en el evento (ahora mismo andan ocupados en Imperial) para explicar uno de los mayores peligros que atemorizan a los enemigos de Revelación. Por último, Ryan North se apunta a la odiosa idea de Dan Slott de borrar a Franklin Richards de la esfera mutante (durante su etapa argumentó que el gen mutante de Franklin fue inducido por él mismo, no era real).

 

Veremos como se desarrolla La Era de Revelación, pero su arranque promete emoción y acción a raudales. Un evento que apunta a gran divertimento.

Acerca de Daniel Lobato

Avatar de Daniel Lobato

El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

Deja un comentario:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados