Interior de Gringos Locos

Gringos Locos: Gran historia, pero pocas páginas

Gringos LocosEn su línea de cómic europeo DibBuks ofrece el álbum Gringos Locos, un  volumen autoconclusivo que recoge, de manera libre, el viaje realizado por tres  dibujantes belgas y sus familias por Estados Unidos, un viaje cuyo fin era llegar  a Los Angeles y ser contratados en la creciente Disney.

 

Una avería del coche es la escusa del guionista Yann para realizar un flashback  que presenta a nuestros protagonistas un par de meses antes de embarcarse en  esta aventura y en solo tres páginas se ponen las cartas sobre la mesa y  entendemos las aspiraciones y sueños de estos peculiares artistas además de  mostrarnos su traviesa personalidad, ellos se toman todo como un juego y es  una estupenda manera de mostrarnos la mentalidad de un artista.  Yann  perfila estos personajes como si fuesen niños atrapados en cuerpos de adultos de ahí que a lo largo de toda la obra aparezcan haciendo chistes y bromas que desesperarán a sus respectivas familias.

 

A lo largo del tebeo vemos a los ‘Gringos Locos’ en su expedición por Estados Unidos descubriendo una cultura radicalmente distinta a la que ellos conocían, el viaje por la costa oeste del país les trae todo tipo de experiencias: desde el disfrute de las vistas que regala el Gran Cañón hasta llegar a México, disfrutando entre medias de un baño en las playas de California o una película en un autocine de Burbank. Y es en el país del Tequila donde acaba su viaje al ser rechazados por el estudio del ratón Mickey.

 

La historia apenas alcanza las cincuenta páginas de extensión y eso es bastante sufrido por la trama ya que pretende contar muchas cosas, un viaje muy largo en muy poco espacio y acaba siendo todo precipitado y rápido, y de no ser por el flashback inicial (del que se habla más arriba) poco sabríamos de la predisposición de estos personajes y sería, más difícil aún, entender su evolución ya que cuando se acaba de leer el cómic el lector se queda con ganas de más y no en el mejor de los sentidos, al notarse que falta mucha información.

 

Interior de Gringos Locos

El caricaturesco dibujo emula las obras de los propios dibujantes representados en la obra, así los perfiles, formas y las caras de los personajes recuerdan considerablemente a Spirou o Lucky Luke, Schwartz consigue darle un aspecto propio al tebeo y pese a la limitación de espacio se adapta muy bien al texto de Yann secuenciando con un notable éxito. No podemos olvidarnos de los colores de Fabien Alquier quien aporta una luminosidad muy optimista al relato, pese a la miserable situación a la que se enfrentan sus protagonistas.

 

En definitiva Gringos Locos es una gran historia que contar, una historia que se no alcanza a ser lo que pretendía ya que se ve lastrada por el limitado paginado de la misma provocando que todo se quede a medio camino. Aunque es innegable su potencia visual y su atractivo para cualquier cinéfilo, los lectores más exigentes se darán cuenta de que hubiera sido mejor dividirla en dos tomos.

Acerca de Alex Manzano

Avatar de Alex Manzano

Cine, arte y tebeos. Amarás el musical sobre todas las cosas. John Cameron Mitchel es mi dios. Si quieres encontrarme, busca en mi habitación. Si no, en cualquier rincón de Madrid.

Deja un comentario:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>