Cuerpos Especiales

Cuerpos Especiales: ¿En serio? En serio

La vida está llena de misterios inexplicables. Fenómenos en los que la comunidad científica no se pone de acuerdo y formula teorías a cada cual más extravagante que ocultan su incapacidad para dar con un razonamiento válido. Que Cuerpos Especiales (Paul Feig, 2013) lleve recaudados 160 millones de dólares y tenga anunciada una secuela es uno de estos fenómenos que escapan a la lógica.

 

Cuerpos Especiales

 

Paul Feig parte con muy buenas intenciones, pero todo el buen hacer y energía que demostró en La boda de mi mejor amiga (2011) aquí brilla por su ausencia. El humor pretendidamente irreverente de la cinta toma un color de grosería que se hace muy repetitivo. Parte de la culpa la tiene un metraje alargado sin necesidad, con escenas –como la de la borrachera que se pegan las dos protagonistas y que las convierte en amigas del alma– mal resueltas, prescindibles y que no aportan nada a la trama. A este respecto, lo único que salva a la película del desastre total son sus actrices principales, que conectan de forma inmediatan y transmiten una excelente química. Mejor juntas que separadas: Sandra Bullock cada día se parece más a Ana Obregón y Melissa McCarthy (atrapada en el papel de Megan de la citada Bridesmaids) llega a ser ofensiva. ¿Por qué tiene que ser una gorda hedionda? ¿No se puede ser una persona con sobrepeso y a la vez tener un mínimo de higiene? Tópicos y clichés que lejos de hacer gracia, van sumando para hacer de esta una película con pocos alicientes para ser disfrutada.

 

Cuerpos Especiales es un revival trasnochado de las buddy movies de principios de los 90, que arranca con cierta gracia pero que se desmadra por completo sin saber muy bien que camino tomar y no sabe utilizar a su favor un plantel de secundarios con gente como Demian Bichir o Marlon Wayans. Quizás el problema más grande de la cinta es que no es capaz de ofrecer un aliciente al espectador. Se limita a copiar los esquemas más desgastado del género para construir una trama que no interesa demasiado. Es totalmente intrascendente.

 

Es una lástima que ese sentido reivindicativo de Pail Feig respecto al rol femenino en el cine, dándole el protagonismo a dos actrices en un género tradicionalmente masculino, queda como una mera anécdota porque, el trabajo no acompaña a las intenciones.

 

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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