Footloose

Footloose: Remakes de rebajas

Footloose es una más (que no la última) en la larga lista de remakes / secuelas de clásicos (buenos y malos) ochenteros impulsados por la fiebre revival que vivimos estos últimos años. Ello, sumado a la renacida moda del baile gracias a concursos como America’s Best Dance Crew o Fama, hace que hablar de un remake de Footloose no sorprenda a nadie.

 

Y con el ánimo de evitar las odiosas (e ineludibles) comparaciones… resulta que Dean Pitchford, el guionista de la película original, también ha colaborado en la escritura de esta revisión «MTV».

 

El argumento es, en esencia, el mismo: la llegada de un chico de ciudad a un «tranquilo» pueblo en el que la música y el baile están prohibidos revoluciona la convivencia del lugar y a sus habitantes. A partir de aquí, esta nueva versión se permite sus licencias en cuanto al pasado de algunos personajes, actualización de ciertas situaciones, músicas, bailes… todo para llegar al mismo final.

 

Footloose

 

En Footloose el sello MTV está presente en todo momento, desde sus canciones y bailes hasta esa imperiosa necesidad de sexualizar y frivolizar a los jóvenes y el mundo que les rodea. Atrás quedan esas pequeñas joyas que son Black Snake Moan o Hustle & Flow (y no ha pasado tanto), en MTV lo que se lleva ahora es Jersey Shore. Y esto se nota en la calidad de sus propuestas cinematográficas. Sin embargo, las cosas como son, las coreografías y secuencias de baile son muy atractivas (la mano de MTV aquí funciona) y tienen un empaque muy videoclipero. Además, Kenny Wormald es mucho mejor bailarín que Kevin Bacon.

 

Pero el mayor problema de Footloose está en su tono. Con una premisa semejante (un pueblo en el que está prohibido bailar), la película se toma demasiado en serio a sí misma. Lo que en el fondo no es más que la historia de unos adolescentes que quieren disfrutar y pasarlo bien antes de que las responsabilidades de la edad adulta hagan su aparición, aquí guarda un poso más bien solemne y que no cae en la cuenta de lo ingenuo de su planteamiento.

 

Siendo objetivos, el film aporta lo mismo que agota al espectador, nada; pero da la impresión de haber sido concebido con mucha dejadez, sin ningún tipo de intencionalidad (que podría haber dado para ello); vamos, un remake de rebajas, de esos que compras porque están de oferta, aunque no te convenzan.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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