HappyThankYouMorePlease: Gracias Ted. Más, por favor

A muchos de nuestros lectores el nombre de Josh Radnor probablemente no les diga nada, sin embargo, si utilizo el de su personaje en la serie Como Conocí a Vuestra Madre (Ted Mosby) muy pocos quedarán que no puedan reconocerle.

 

Así, a más de uno de los espectadores de esta película le cuesta quitarse de la cabeza al arquitecto neoyorkino más cansino a la hora de contar a sus hijos sus aventuras y desventuras. Pero, ¿y al propio actor? ¿Le pasa factura el llevar seis años interpretando el mismo papel? ¿Cómo sale, sin experiencia en dirigir o guionizar, del trance de presentar un largometraje?

 

Josh Radnor

 

La respuesta a estas preguntas es que sí, se nota la influencia de la serie sucesora de Friends, pero para bien. Radnor coge lo que necesita de su experiencia previa y le da la forma de una comedia romántica atípica y genial, lo cual es sorprendente en un género normalmente tan encorsetado y predecible.

 

La historia

Tres historias entrelazadas en Nueva York se dan en esta película. Por un lado tenemos a Sam Wexler (Josh Radnor), un escritor en horas bajas que no encuentra inspiración, cercano a la treintena y ligón (¡qué más quisiera Ted!) de chicas de una noche. Un día, camino a una reunión editorial, se encuentra con un chaval abandonado en el metro por su familia de acogida. El niño, Rasheen (Michael Algieri), decide seguirle, ya que lo prefiere a su familia adoptiva. Este acontecimiento, unido al encuentro con Mississippi (Kate Mara), una guapísima cantante y camarera, cambiará su manera de ver las cosas de la noche a la mañana.

 

Por otra parte tenemos a Annie (Malin Akerman), la mejor amiga de Sam, y sus problemas por salir siempre con tipos detestables que la hacen daño y a Mary Catherine (Zoe Kazan) y su novio Charlie (Pablo Schreiber), que atraviesan un momento difícil en su relación tras un viaje de Charlie a Los Ángeles.

 

Más que la historia en sí, lo que hace a esta película única es la manera en que es contada. La relación entre Rasheen y Sam es genial y desternillante y, en general, las situaciones son tan cotidianas, tan creíbles que es casi imposible no sentirse identificado con alguno de los personajes de este filme.

 

 

Los actores

Cada uno perfecto en su papel. A Radnor se le puede aplaudir por su acierto a la hora de seleccionar a este grupo de actores y actrices, pero es ante cada uno de ellos ante quienes me inclino porque son sus actuaciones las que hacen que el espectador sienta que está viendo la historia de un grupo de personas reales. Son sus interpretaciones las que alejan a esta comedia romántica de lo típico, los que impiden que caiga en los clichés típicos del género.

 

 

Malin Akerman

 

Kate Mara (Iron Man 2, 127 horas) se nos presenta como una belleza irresistible, pero con carácter y con las dudas propias de una mujer que comienza a cansarse de su vida nocturna. A quien recuerde a Malin Akerman de Watchmen (en la que hacía de Espectro de Seda) va a resultarle difícil reconocerla sin un gramo de pelo en la cabeza o en la cara. Pero eso no le resta expresividad a un personaje al que todos podríamos poner la cara de alguien conocido. Por último, las interpretaciones de Kazan (famosa por su participación en Revolutionary Road) y Schreiber (The Wire) son prácticamente perfectas, tanto que a veces uno llega a dudar sobre si están actuando.

 

El Director:

Josh Radnor nos demuestra con esta película, que no sólo es un buen actor, sino que sabe escribir y, lo que es igualmente difícil, dirigir una película sin que esta resulte mala. Quizás le falte un poco de experiencia (a mí me sobran segundos de primeros planos de personajes en silencio) pero compensa sus carencias con una buena historia y una puesta en escena digna de elogio. Habrá que estar atentos a sus próximos pinitos tras las cámaras.

 

Kate Mara

 

La Banda Sonora:

Compuesta por temas de diversos artistas y grupos de la escena indie norteamericana como The Go o Blind Pilot. Los temas originales corren a cargo de Jaymay, muy conocida dentro del panorama neoyorkino, lo cual intuyo que habrá tenido una acogida más sentida en dicha ciudad.

 

Buena música que acompaña a los momentos de acción y que desaparece cuando tiene que desaparecer, recalcando los silencios y apoyando las acciones, como debe ser.

 

En resumen:

Tal y como reza el título de la película, uno sale feliz del cine después de verla. A Radnor, sólo decirle: «Gracias. Más por favor».

Acerca de RJ Prous

Avatar de RJ Prous

En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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