Western

Western: Alemanes por Europa

Desde la sección Una cierta mirada en Cannes de 2017 llegaban ecos de una película alemana llamada Western, ecos que hablaban mínimo de obra maestra; una vez más, una consecuencia del bajo nivel de calidad que vivía el certamen porque, seamos claros, no hay absolutamente nada que genere interés en esta aleatoria película. La cinta cuenta la historia de un grupo de obreros alemanes que emigran a Bulgaría a construir una presa, allí tendrán malentendidos culturales con los habitantes del pueblo en el que se alojan.

 

 

La primera media hora de película es medianamente interesante, se entiende bien el planteamiento del conflicto, se presenta bien al personaje principal y, hasta cierto punto, genera interés, pero llega un momento en el que todo queda dicho y aquello entra en un soporífero juego de reiteración de ideas que pretenden mostrarnos lo aburrida y monótona que es la vida de estas gentes y, lo consiguen con creces, aburriendo al espectador cosa mala.

 

El principal problema que tiene la obra es lo disperso que es el discurso; aunque el tiempo sea lineal, da la sensación de que la película es un batiburrillo de ideas y escenas en lo que lo único que se busca es dilatar el tiempo para dar esa sensación de monotonía y, mientras que durante los primeros minutos el personaje principal genera una inexplicable empatía debido a la tristeza que trasmite su mirada, sus posturas. El actor Meinhard Neumann está maravilloso y muestra durante los 120 minutos un extraño desasosiego vital.

 

 

Quizás hubiese sido más fácil entrar en la propuesta si se crease algún tipo de alegoría emocional que permitiese una identificación con cualquier espectador porque el problema reside en la distancia con la que se observa todo. Es evidente que la cineasta se implica emocionalmente en lo que cuenta pero hay algo demasiado personal que no consigue sacar de la pantalla y que se percibe en la conexión con la naturaleza que crea con los animales, los ríos, el campo… y que da nombre a la película.

 

En definitiva, Western es el prototipo de película de festival, una obra demasiado personal como para poder llegar a alguien que caiga accidentamente en ella. Se valora el gran trabajo de la directora pero no compensa invertir tiempo en ella.

Acerca de Alex Manzano

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Cine, arte y tebeos. Amarás el musical sobre todas las cosas. John Cameron Mitchel es mi dios. Si quieres encontrarme, busca en mi habitación. Si no, en cualquier rincón de Madrid.

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