La serie de Joshua Williamson se toma un impasse en esta tercera entrega de (All In) Superman Unlimited, con dos capítulos de la cabecera de Dan Slott y otro de la de Mark Waid capitalizando todo el contenido de esta colección contenedora de todas las aventuras de la súper familia protagonizadas por su patriarca, Clark Kent.
«Yo no he provocado este desastre, pero lo arreglaré»
Arrancamos con la doble ración de la serie que aporta su título a la colección recopiladora: Superman Unlimited. En el primer capítulo continuamos con la trama iniciada en el tomo anterior que ponía al Juguetero bajo el radar de Superman… y de Krypto. El mejor amigo del kriptoniano acapara buena parte del protagonismo en una aventura que pone en relieve el amor incondicional que sienten el uno por el otro (si tenéis amigos peludos os sentiréis sumamente identificados) y que no recuerda que muchas veces las cosas no son lo que aparentan.
Slott baja de su dorado pedestal al hombre de acero, haciéndole pisar tierra a través de los sentimientos que le despiertan el siempre revoltoso Krypto y recordándole que los los pecados de los padres no son los pecados de los hijos. No debemos prejuzgar.
Estos pies tampoco elevan el vuelo en el segundo de los capítulos de Superman Unlimited. Seguimos (como en el capítulo anterior) explorando las muchas formas en las que afecta al día a día la enorme cantidad de kriptonita que hay esparcida por el mundo: valor de inversión, fuente de energía, armamento, joyería… Superman y familia deben estar ojo avizor en todo momento porque, aunque sea temporalmente, han perdido ese aura de invulnerabilidad que les acompañaba. Ahora es relativamente fácil que cualquiera ataque su debilidad kriptoniana.
La trama que nos ocupa habla un poco de eso y expone uno de los peligros de que Superman pueda sufrir heridas… e infectarse. Se trata de una historia contenida en un único capítulo que le sirve a Slott para dar cancha al plantel de secundarios de la colección y de asomarse a las ajetreadas calles gothamitas. Poco peso dramático, pero interesante para la construcción de mundo con el ecosistema del Daily Planet como telón de fondo.
«¿Te estás saltando clases?«
En Action Comics, por su parte, Mark Waid da respuesta al interrogante en forma de cliffhanger con el que cerró el capítulo anterior. Apenas unos días haciendo heroicidades con mallas y capa y ya alguien ha descubierto al novato Clark. ¿Pero quién? Esa es la incógnita que empieza a despejarse en estas páginas, pero abriendo la puerta a una nueva pregunta: ¿por qué? Para vivir en un apacible pueblo como Smallville, en manos de Waid la familia Kent va a acabar con un disgusto a causa del estrés. Y mientras, Clark sigue con su curso acelerado para llegar a ser algún día el hombre del mañana.

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