Con este segundo cuaderno de Superman Unlimited reforzamos nuestras impresiones iniciales al acometer la lectura del primer número de la colección. Superman Unlimited no es un buen punto de entrada para el lector neófito. Pesa más el #9 de la numeración Legado que el #2 de All In. La división deceíta de Panini Cómics no debería olvidar a todos esos potenciales lectores tentados por el #1 con el que nació Superman Unlimited.
«El futuro es de Darkseid»
El problema principal ha sido el de concebir la nueva colección como un contenedor para agrupar todas las series protagonizadas por el hombre de acero, porque tal como están concebidas, tanto las tramas de Superman Unlimited propiamente dicho como, sobre todo, Action Comics, sí podrían funcionar como puntos de entrada. Pero el Superman de Joshua Williamson está tan metido en sus tramas sobre líneas temporales y realidades alternativas que o se está muy al día de personajes y situaciones o el seguimiento de su historia se convierte en una pendiente muy grande. Es aquí donde se agradecería la ayuda por parte de Panini en sus artículos de cierre.
En este contexto el Superman de Dan Slott se presenta como una alternativa muy estimable, pues plantea conceptos y giros de tuerca que aportan frescura a la mitología kriptoniana, empezando por esa nueva capacidad de Clark de volverse dorado para frenar los efectos de la radiación por kriptonita. En este capítulo se exploran los pormenores de esta habilidad descubierta en el cliffhanger con el que concluyó el primer número. Además, ofrece una interesante exploración del mundo, cambiado radicalmente ante las ingentes cantidades de kriptonita que hay ahora en la Tierra, sustituyendo incluso al oro como valor de inversión.
Si bien la trama principal no parece que vaya a alejarse mucho de los cánones habituales (el guionista recurre incluso a uno de los villanos más clásicos del kriptoniano), la construcción de mundo sabe captar todo nuestro interés. Más o menos como el argumento de Mark Waid, que yéndose a los primeros días de Clark como Superman… mejor dicho, Superboy, consigue ofrecer un relato fresco y muy dinámico. Pa y ma Kent asesoran y cuidan a su hijo mientras da sus primeros pasos como héroe al tiempo que debe lidiar con la vida del instituto en Smallville.
La escala de la aventura es mucho más de andar por casa, pero donde radica la fuerza y el interés es en la caracterización de un Clark todavía impetuoso y unos padres que también están aprendiendo a asumir sus nuevos roles, pues ya son conscientes de que antes que después su hijo echará a volar del nido y que su función está mutando de la de protección a la de consejo y apoyo. Estimable es también el punto de culebrón que le imprime Waid a la aventura y que, como ilustra el cliffhanger final, promete muchas emociones.
Por último, en la trama escrita por Williamson se ahondan en las conexiones tradicionales entre Superman y la Legión de Superhéroes, se ensalza la figura de Booster Gold (lo que nos emplaza a DC All In Special), estableciendo también sinergias con Justice League Unlimited… porque todo conduce a DC K.O.

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