Iron Man, por Gerald Parel

Iron Man – Director de S.H.I.E.L.D: Embrujado

Iron Man - Director de SHIELD: Embrujado

Tras los eventos acaecidos durante la Guerra Civil que orquestó Marvel en 2006-2007 Tony Stark fue nombrado nuevo Director de S.H.I.E.L.D., desplazando del puesto a Maria Hill (que a su vez sustituía a un huido Nick Fury desde la Guerra Secreta contra Latveria) Quien sólo conozca a Stark por lo que ha visto en las películas podría hacerse con toda la razón del mundo la pregunta de: «¿pero este tío es capaz de ser el líder de algo?«. Los días de genio egocéntrico-narcisista parecen haber terminado para el alter ego de Iron Man, lo cual es un punto a su favor a la hora de ponerse al frente de la mayor agencia de defensa del mundo. No ocurre lo mismo con su afición a ponerse en primera línea de fuego… Todo un quebradero de cabeza para quienes lo rodean.

 

Panini ha reunido en un sólo tomo toda la saga Embrujado de Iron Man y no contenta con ello, le ha sumado dos historias cortas que nos ayudan a comprender eventos que ya conocíamos desde otra perspectiva y, sobre todo, nos abren los ojos para mostrarnos que Tony Stark es igual de poderoso con o sin la armadura roja y dorada. Cuando los músculos y las armas fallan, sólo el cerebro de un genio puede arreglar la situación. Pero también nos dejan ver como nuestro protagonista ya no es tan «humano» como podríamos creer.

 

«Está pensando con el corazón. No con el cerebro»

 

El tomo abre con dos capítulos dedicados a World War Hulk desde el punto de vista de S.H.I.E.L.D. y su director. Los que ya hemos leído esa historia sabemos que [SPOILERS]Stark poco pudo hacer ante el Destructor de Mundos[FIN DEL SPOILER], pero estas páginas nos sirven para comprender como un personaje con la amplia experiencia de «Dum-Dum» Dugan podría llegar a respetar y obedecer a otro personaje del tipo de Tony Stark. No sólo eso, también nos hace ver la rabia de Hulk desde los ojos de uno de los responsables de su desdicha. Stark es el director de S.H.I.E.L.D., pero también es uno de los amigos de Bruce Banner que lo traicionó y lo envió al espacio.

 


«Dum-Dum» Dugan en World War Hulk

 

«Por si lo han olvidado, soy un playboy multimillonario»

 

La segunda aventura del volumen, Cambio de Régimen, es toda una bocanada de aire. Christos N. Gage, responsable también de los capítulos anteriores, nos propone un relato al más puro estilo Bond en el que nuestro director de S.H.I.E.L.D. favorito ha de infiltrarse en el Principado de Madripur para deponer al gobierno manejado por HYDRA sin acceso a su famosa armadura y acompañado de tres bellas agentes… faltaría más. El cambio de estilo con respecto a la historia precedente y a los siguientes capítulos es tal que se agradece el cambio de dibujante (el hiperrealista Butch Guice se ocupó de World War Hulk y ahora lo releva Harvey Tolibao) para pasar a un estilo desenfadado en el que los cuerpos se contorsionan y deforman con mucha más facilidad que en el resto del cómic, allanando el camino para la aparición de villanos tan bizarros como Hemorragia.

 

Sin embargo, una cosa que nos queda patente tras la lectura de este capítulo es que, aún sin armadura, tras los sucesos de Extremis Tony Stark ya nunca estará completamente desarmado. El nanovirus lo ha convertido en un supersoldado con capacidad regenerativa, fuerza y reflejos mejorados. La nostalgia nos puede hacer pensar que es una pena que se despoje a Iron Man de su «humanidad»… Yo creo que hay que darle tiempo. Además, nada es eterno en Marvel.

 

Tony Stark en el capítulo Cambio de Régimen
Tony Stark y sus agentes de S.H.I.E.L.D.

 

«Sólo soy una fantasía de tu imaginación»

 

El plato fuerte de este enorme tomo (unas 290 páginas) viene de la mano de los ocho capítulos que componen Embrujado. El argumento de esta serie nos hace reflexionar sobre las consecuencias de la Iniciativa, la «profesionalización» de los superhéroes (algo que sólo Tony Stark podría apadrinar y que, sin embargo, comienza a pasarle una dramática factura) y ahonda aún más en los cambios que Extremis ha ocasionado en Stark. Unos cambios que cada vez son más inquietantes si pensamos con detenimiento porque, ¿hasta cuándo serán humanas las decisiones que tome Iron Man si hasta su cerebro y su percepción de la realidad se han visto alteradas por el suero?

 

Embrujado vuelve a poner en escena a uno de los villanos clásicos del hombre máquina, pero Daniel y Charles Knauf, los guionistas (padre e hijo) de esta historia, no pueden resistir la tentación de, en un tomo que juega tanto con la percepción, la evolución y la adaptación a los nuevos tiempos, dar un giro a la personalidad y la manera de hacer las cosas de Gene Khan: El Mandarín (sí, el mismo al que en 2013 veremos interpretar a Ben Kingsley) Los Knauf vuelven a llevar al director de S.H.I.E.L.D. al límite al impedirle acceder a sus poderes por una tobillera inhibidora. ¿Por qué? Porque en Embrujado, vamos a ver al Tony Stark más «desequilibrado», hasta el punto de necesitar apoyo psicológico… Se trata de una trama que ahonda muchísimo en el alma de su protagonista y en cómo su puesto de responsabilidad le puede obligar a sacrificarla.

 

En el apartado gráfico el dibujo cae en manos de Roberto de la Torre, un dibujante madrileño que se ha ido abriendo paso en Marvel y que en este tomo nos presenta un trabajo sobrio y oscuro, cercano al de Guice, pero sin llegar a los extremos del dibujante de Tennessee. Muchas de las viñetas de este dibujante parecen haber sido sólo esbozadas, pero sólo es un efecto, porque el estilo de este dibujante hace que cada línea «de más» cuente y por otra parte, frente a la nitidez que observamos en Cambio de Régimen, de la Torre presenta un aspecto visual tan inquietante como las visiones de nuestro protagonista.

 

Iron Man, por Gerald Parel
Una de las ilustraciones de Gerald Parel, portadista de Iron Man – Director de S.H.I.E.L.D.

 

«Me siento de fábula Timothy»

 

Panini ha agrupado todas estas historias en el segundo número de Iron Man – Director de S.H.I.E.L.D. Un tomo de Marvel Deluxe que se ve complementado por una instructiva introducción de Raimon Fonseca y la colección completa de portadas de todos los capítulos. Estas portadas merecen una mención aparte ya que el trabajo que ha hecho Gerald Parel con ellas es tan fabuloso que uno se queda con ganas de ir colgándolas por las paredes de su casa. Dibujadas con el estilo del fragmento que podemos ver sobre estas líneas, las portadas están cargadas de simbolismo. Sin ir más lejos en la camiseta podemos leer ROM174, un homenaje bastante claro a John Romita Jr., mientras que debajo podemos leer Layton (por Bob Layton, otro de los dibujantes preferidos de Parel).

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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