«El mutante blanco es la expresión definitiva de la raza blanca«
Pues ya estaría. Ya hemos ido y hemos vuelto del futuro. Con permiso de Panini, hemos visto cómo acaba la vida sobre la faz de la Tierra y ahora, con el fracaso aún pesándole sobre las espaldas, Cíclope ha de volver al presente con la doble misión de tratar de poner sobre-aviso a sus compañeros e intentar replicar situaciones y conocimientos que ha adquirido durante su viaje. Porque La Era de Revelación se ha convertido en una muesca más en el conjunto de batallas perdidas de los hombres X; tanto en el futuro (con Douglas convertido en una grotesca versión de Ego) como en el presente, en el que algo se ha torcido y los planes del Scott de dentro de diez años se han ido rápidamente al garete. Y ahora toca recomponerse y ponerse al trabajo de evitar ese futuro sin ninguna de las certezas con las que se contaba de haber salido bien alguno de los dos planes.
Peor aún (mucho peor aún), es el hecho de que la Bestia del equipo de Alaska no viajó con Cíclope al futuro, en su lugar lo hizo el líder en la sombra de 3K, que ahora descubrimos que no es otro que… ¡La Bestia de Krakoa! Así que no, no estaba muerto, que estaba de parranda. El villano que más rabia ha dado a multitud de lectores a lo largo de los últimos años, uno de los que más alegró a los seguidores de las series mutantes ver partir a manos de Lobezno, regresa para convertirse en el principal villano al que se debe enfrentar a Patrulla-X de Cíclope… PEREZA MÁXIMA.
«Quédate ahí y ve cómo hacemos pedazos vuestro sueño«
Y sí, lo digo así y con mayúsculas porque ya son tres las versiones de la Bestia las que pululan por nuestro universo (la heroica, la de la Era de Apocalipsis y ésta) y a esta tercera en particular les ha faltado tiempo para traerla de vuelta. Como si fuera algo que los lectores llevaran décadas pidiendo. Como si no hubiese dado ya lo suficiente por saco, como si no hubiera más villanos en el universo marvelita de los que tirar cuando uno intenta poner a los mutantes en jaque. Al final me quedo con la sensación de que Todo lo que ha venido ocurriendo a lo largo de los últimos diez años no ha servido para nada, porque estamos en un lugar muy parecido, casi idéntico, al que dejamos atrás cuando Jonathan Hickman nos trasladó a los terrenos de Krakoa y nos permitió soñar con una realidad mutante distinta a la que habíamos leído hasta entonces.

Patrulla-X #18 (#105)
Comienza ahora una nueva saga, Sombras del Mañana, pero personalmente me encuentro muy desmotivado con los mutantes. Han pasado de ser el reflejo de las preocupaciones de una generación a una colección en la que sólo pasan las mismas cosas una y otra y otra vez más. Ver cómo su historia avanza sin un rumbo fijo año tras año y lustro tras lustro deprime a cualquiera.
Deja un comentario: