Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

Monster Hunter Stories 3. Twisted Reflection: Un salto adelante

La tercera entrega de Monster Hunter Stories, el spin-off de Monster Hunter con el que Capcom aboga por una jugabilidad rpg por turnos y nos invita a coleccionar criaturas (aquí llamadas monsties), supone un salto cualitativo para la franquicia, puliendo muchos de sus sistemas y apostando por un estilo anime más adulto, trasladado también a una narración que impele a dos reinos a una guerra de la que ninguno saldrá victorioso. Una historia que, tomada con calma y haciendo un buen número de misiones secundarias, puede superar con holgura las 60 horas.

 

Ante todo, no os desaniméis con el 3 del título. Como suele ser habitual en los jrpg, las diferentes entregas son independientes entre sí, aunque en ocasiones pueden tener sutiles conexiones o compartir imaginario. Tal es el caso de Twisted Reflection, que está ambientado en el mismo mundo que los anteriores juegos, pero su acción transcurre unos cientos de años después, librándose así de los lastres narrativos de las secuelas directas. Pero la lealtad tiene recompensa. Así, si habéis jugado a las dos primeras entregas disfrutaréis con sus guiños; pero si no es el caso, dichas referencias simplemente os pasarán desapercibidas, no tienen peso en la historia que narra esta aventura.

 

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

 

Después de personalizar a nuestro personaje nos descubrimos como herederos de Azuria, uno de los reinos en disputa, y nos sumergimos en una aventura que nos llevará a lo largo de cuatro vastas regiones en busca de una explicación (y solución) a una misteriosa litificación que está afectando tanto al entorno como a los monstruos. Por el camino, además, aprenderemos acerca de la historia de los dos reinos protagonistas y de algunas leyendas sobre ellos, los monstruos que participan de ellas y de cómo funcionan los ecosistemas de las regiones que visitamos. A grandes rasgos, salvando el aspecto político de la historia, los tropos por los que se mueve Twisted Reflection son los habituales de la franquicia, tanto en la serie principal como en la saga Stories, siempre haciendo hincapié en el factor ecologista y de respeto y comprensión a las culturas que nos son diferentes.

 

Sobre el papel, más de lo mismo. Esquemas y situaciones similares a la de cualquier juego de rol al uso. La clave, sin embargo, es que está muy bien contada. Los dos grandes giros de la historia (y que afectan a nuestro personaje) se ven venir a la legua, pero funcionan. El mundo creado es rico en matices (no faltan traiciones, redenciones, búsquedas de uno mismo…) que saben apelar a emociones que todos podemos compartir, además de plantear un reparto con perfiles bien diferenciados y que (si hacemos sus misiones… recomendables para ampliar las opciones en combate) aportan al contexto de nuestro personaje. Evidentemente los hay más interesantes que otros y alguno habrá que os caiga peor que los demás, pero ahí van ya las filias y fobias de cada cual. Twisted Reflection conoce la fórmula y la aplica de manera eficiente, proponiendo un viaje que resulta divertido de principio a fin.

 

Respecto a las entregas anteriores, además del crecimiento en la historia, debemos resaltar el trabajo en el combate. Se conserva la base del sistema de piedra-papel-tijera, con tres tipos de ataque de Potencia (de color rojo), Velocidad (azul) y Técnica (verde) que se contrarrestan para obtener ventaja táctica. Según la combinación podemos obtener una victoria (nosotros somos los que hacemos el daño), una derrota (lo recibimos) o un empate (ambos recibimos daño). Simple y eficaz, aunque a la larga algo repetitivo. En esta entrega, sin embargo, se le da una vuelta de tuerca al sistema -precisamente para prevenir la sensación de tedio superadas ya unas cuantas horas- añadiendo un ataque coordinado entre los cuatro miembros del equipo (dos montaraces y dos monsties) llamado sincrofrenesí que se activa una vez derribamos al enemigo reduciendo su barra de resistencia o rompiendo determinadas partes de su cuerpo.

 

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

 

En este sentido es muy interesante la traslación del sistema de los Monster Hunter principales a las mecánicas del rpg por turno. Disponemos de cambios de armas (podemos equipar tres), afinidades y debilidades elementales, se diferencian ataques que afectan a una parte concreta del monstruo rival o a todo su cuerpo, hay técnicas que afectan más a la resistencia y otras que afectan a la salud… multitud de opciones y detalles a tener en cuenta que resultan cruciales para derrotar a los enemigos más poderosos. Algunos enfrentamientos, además, no requieren acabar con la barra de salud del enemigo, sino efectuar determinados ataques (o movimientos defensivos) que obliguen al monstruo de turno a retirarse. El resultado es un sistema de combate sorprendentemente profundo, que sabe exprimir una base -a priori- algo encorsetada y que invita a experimentar.

 

Aunque para experimentos, todo lo que tiene que ver con la «Restauración de Hábitat». Una de las facetas jugables de Twisted Reflection nos anima a recolectar huevos de diferentes especies para reintroducirlos en diferentes ecosistemas. Con esto, además de conseguir monsties más poderosos, podremos activar mutaciones en los mismos, dando lugar a criaturas con habilidades elementales diferentes a las que tendrían en su hábitat original, así como descubrir mutaciones en algunas de las especies, dando lugar a nuevas criaturas. Este juego con las criaturas y su entorno se extiende a las que vamos adquiriendo para nuestro equipo, pudiendo intercambiar genes o habilidades entre ellas para potenciar a nuestras favoritas con movimientos que de otra forma nunca conseguirían y, según las combinaciones que consigamos, podemos incrementar aún más algunas de sus estadísticas. Solo con esta faceta de restaurar los ecosistemas y moldear a los monsties forzando cambios elementales en ellos e intercambiando habilidades ya tendríamos para invertir un buen puñado de horas.

 

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection es una apuesta segura para cualquier fan de los juegos de rol por turnos. Propone una historia funcional y muy eficaz, tiene muy claro en todo momento qué quiere contar y cómo hacerlo; su sistema de combate es divertido y profundo; y su faceta de exploración es igualmente adictiva. ¿Peros? Es recomendable hacer cuantas más misiones secundarias mejor, porque ayudan a subir de nivel mucho más rápidamente (nosotros acabamos la partida con nuestro personaje a nivel 78), pero salvo algunas excepciones (como las de repeler a determinados monstruos o recuperar especies concretas), tienden a volverse muy pesadas y en muchas de ellas os descubriréis saltando los textos con avidez para saltar a la siguiente misión.

 

Deja un comentario:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *