I Am a Hero – Edición Coleccionista #5

I Am a Hero – Edición Coleccionista #5: El punto débil nipón

I Am a Hero – Edición Coleccionista #5«La única manera que tengo ahora de agradecérselo es ésta«

 

Si en la anterior entrega de I Am a Hero expandíamos el universo al presentar a nuevos personajes y dinámicas y profundizar mucho más en el enorme misterio del ZQN y lo que está provocando en los seres humanos (dentro y fuera de Japón), en I Am a Hero – Edición Coleccionista #5 volvemos con los protagonistas del relato de Kengo Hanazawa que está reeditando Norma Editorial en España y retomamos su historia allá por donde la dejáramos a principios del inmenso tomo anterior. Así, con Hiromi por fin recuperada (con todos los interrogantes que ello supone), el trío protagonista llega a una zona de baños termales, porque a un japonés le puedes quitar otras muchas comodidades, pero visto lo visto en otras series (como en Zom 100), los onsen son sagrados para hombres y mujeres del país oriental.

 

Como es de prever, la estancia de estos personajes en una ciudad de aguas termales no va a ser para nada tranquila y, sin embargo, las idas y venidas, las huidas y los tiroteos por las calles de Hakone dejan espacio de sobra para que los dos personajes femeninos del trío pongan sobre la mesa la gran debilidad japonesa de la que somos conscientes los que llevamos ya un tiempo consumiendo cultura de este país: la gestión de los sentimientos.

 

Me explico: Hiromi, que ha estado más allá que acá durante un tiempo y trata de ponerse al día y que, además, es más joven e inquisitiva, comienza a presionar a Yabu para que aclare qué clase de sentimientos alberga hacia Hideo y ésta, incapaz de ser del todo sincera, arremete contra la adolescente para desviar la conversación. Esto, que hemos leído tantas veces en el manga (y que aquí va a conducir a una escena muy concreta) no deja de chocar muy fuerte con la manera en que gestionamos esta clase de cosas en los países occidentales (y mucho más en los mediterráneos, donde el pudor queda reducido a su mínima expresión). Desde la perspectiva de un español, resulta chocante la dificultad de Yabu no ya para poner en orden lo que siente (que eso es normal), sino para compartirlo tan siquiera con quien sólo se preocupa por ella. Hideo, por su parte, es un hatajo de neuras y pensamientos intrusivos que no hace sino exagerar y parodiar la manera de ser de muchos de los compatriotas de Hanazawa. Hiromi, una nueva clase de mujer que emerge tras la crisis del ZQN, representa a las nuevas generaciones, que tratan de romper con estos viejos estereotipos nipones.

 

«Me da pena Suzuki por la manera en que hablas de él«

 

Reflexiones socioculturales aparte, este tomo nos golpea con fuerza donde más duele y nos deja con un último tercio que te desgarra por dentro con cada nueva página. Al mismo tiempo, la historia en torno a los infectados da un nuevo salto (en consonancia con lo que habíamos comenzado a ver al final del tomo anterior) y ya comienza a hacerse de verdad difícil tildar a este manga como uno de zombies o infectados, dado que se está convirtiendo en algo distinto, grotesco y aterrador. La manera en que Hanazawa mezcla todo esto con escenas del día a día (de un grupo de fugitivos) sigue siendo de las cosas que más me llaman la atención de este título y de las que más especial hacen que sea este manga. Todo ello mezclado con el espectacular dibujo del que hace gala el autor cada vez que nos obsequia con una splash-page.

 

I Am a Hero – Edición Coleccionista #5

I Am a Hero – Edición Coleccionista #5

 

No tengo del todo claro hacia dónde se dirige I Am a Hero, pero estoy seguro de querer estar ahí para verlo cuando llegue a su destino. Hanazawa hace que nos interese tanto la historia a nivel ‘macro’ (con los nuevos monstruos, el efecto del virus en otros países…) como al nivel de los personajes que ha ido haciendo crecer desde el primer número de la colección. I Am a Hero es una de esas lecturas obligadas por las que deberíamos pasarnos tanto si nos gustan los cómics de terror como si lo que preferimos es leer sobre un road-trip que se va convirtiendo en la excusa de sus protagonistas para cambiar sus propias vidas.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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