Pretty Guardian Sailor Moon

Pretty Guardian Sailor Moon. Eternal Edition #3-4: Regreso al futuro

Pretty Guardian Sailor MoonSi los dos primeros tomos de la Eternal Edition de Sailor Moon equivalían a la primera temporada de la adaptación anime, los tomos #3 y #4 corresponden a la segunda temporada de la versión animada de las aventuras de Usagi y compañía. Una temporada o arco argumental que reinterpreta algunas de las cuestiones planteadas en la saga original y que escala el poder del cristal de plata y sus guardianas hasta cotas que trascienden -literalmente- el tiempo y el espacio.

 

«No tengo por qué estar triste«

 

El argumento de este arco, que abarca prácticamente los dos tomos que nos ocupan en toda su extensión (la última parte del cuarto volumen recoge un par de historias cortas centradas en Chibiusa y en Rei [Sailor Mars] respectivamente), tiene como centro de interés a Chibiusa, una misteriosa niña que comparte nombre y aspecto con Usagi, aunque en su caso cambia el rubio de Sailor Moon por un simpático rosado. Su identidad, el motivo por el que se ha presentado ante las guardianas y qué relación guarda con la familia Black Moon, principales antagonistas de la saga, son las cuestiones capitales que aborda Naoko Takeuchi en estas páginas.

 

Como ya hiciera en la aventura fundacional de la serie, la mangaka presenta un argumento de gestión caótica que va centrándose y cogiendo forma según se desarrolla. Protagonistas y lectores estamos en la misma posición, siempre dos pasos por detrás de la autora. Por suerte, alcanzado el ecuador de la serie (esta recopilación constará de ocho volúmenes), los modos de Takeuchi no nos pillan por sorpresa y sabemos que el desconcierto inicial es parte del juego propuesto.

 

Pretty Guardian Sailor Moon

 

Lo interesante de este arco tiene que ver con las revelaciones que se hacen en torno a Chibiusa y su hogar, el cual genera ciertas fricciones con el ciclo de muertes y resurrecciones de Usagi y Mamoru, aunque nunca llega a contradecirlo del todo. Y es que, lo que aquí se plantea, en un salto mil años en el futuro, es que la pareja es -en la práctica- inmortal y que sus destinos tienen en la Tierra su hogar, no el reino de la Luna, tan importante en la primera saga. Hay una suerte de soft reboot de lo planteado en origen. No se desdice, pero tampoco se reafirma; queda en una nebulosa tan difusa como el tiempo con el paso de los siglos. La sensación es que la mangaka iba dando forma al mundo según lo imaginaba y plasmaba en el papel; no tenía una imagen clara del mismo antes de acometer la escritura.

 

El conflicto pone en jaque el presente y el futuro… o el pasado y el presente, dependiendo de la perspectiva de cada uno de los personajes implicados y ocupa un villano cargado de la misma ambigüedad que el imaginario propuesto por Takeuchi para Sailor Moon en su futuro. Deja, además, la duda de si la resolución de la amenaza ha reescrito el futuro o -visto desde ese tiempo- el pasado no se puede cambiar.

 

Pretty Guardian Sailor Moon

 

La mangaka se mete en camisa de once varas más veces de las que seguramente le habría gustado, pero su respuesta es siempre la misma… ninguna. Las cosas son como son y tira con todo el equipo sin mirar atrás. Y esa debe ser también nuestra actitud lectora, incluso cuando debemos recordar que han pasado muchos años y Sailor Moon es un manga de su época. Se dan ciertas actitudes y comentarios en algunos personajes que desde la perspectiva actual y fuera del ámbito de la ficción serían -mínimo- reprobables. Y sorprende también que mientras otros productos sean juzgados con ojos «del futuro», Sailor Moon goce de salvoconducto, tal es el poder del cristal de plata.

 

Polémicas al margen, la aventura sigue el mismo esquema de la saga inicial, por más que las dinámicas de los personajes estén más que asentadas. Ni siquiera la irrupción de Chibiusa altera demasiado el desarrollo del citado esquema. Sí hay un cambio de tono y de estructura en la parte final. La escala de los acontecimientos y el devenir de algunos personajes obligan a ello. Será interesante comprobar cómo en siguientes arcos se equilibra la escala de las amenazas y de poder para evitar un descontrol inasumible.

 

Como apunte final, es una lástima que el cuidado del formato no tenga una correspondencia perfecta en el contenido, pues la traducción cuenta con reseñables erratas que podrían haberse subsanado. Así mismo, esto ya es algo completamente subjetivo, ¿cuál es el beneficio de mantener los nombres de las Sailors y sus habilidades en inglés?

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