Tal Cual

Tal Cual: Estamos todos

Tal Cual«Dramitas de adolescente«

 

La primera vez que leí algo de David Ramírez debía de haber cambiado el siglo hacía poquito y hacía también muy poco que me había enganchado a la lectura de los cómics japoneses. Fue Luis Olmedo (quién si no que mi camello durante años en todo lo que tuviera viñetas y oliera a libro) quien me comenzó a pasar tiras sueltas en las que, por ejemplo, Misato (el personaje de Evangelion) pillaba un pedo. En plena efervescencia del descubrimiento que suponía adentrarme en el mundo del manga, los chistes de DR eran un salvavidas que me anclaba a la realidad de mi humor de toda la vida y, a la vez, eran un riesgo cierto de ahogamiento. Por aquello de las carcajadas. Después cayó en mis manos B3 y me tuve que rendir ante su sentido del humor y todo lo que se leía por debajo de la capa de comedia que impregnaba a ese cómic que aún hoy está en mi estantería, tan cerca de mi teclado que lo he podido hojear mientras preparaba este artículo.

 

Confieso que luego le he tenido un poco perdida la pista. Sé que ha estado ocupado con múltiples proyectos (entre ellos unos cuantos dedicados a un público infantil en el que, ¡snif!, ya no me encuentro). Pero aparte de alguna tira suelta de las que aparecen recopiladas hoy en este tomo de Norma Editorial, no había vuelto a leerle con asiduidad hasta que me compartieron una de sus tiras del cómic online COnVIvienDo 19 Días, en el que relataba (bueno, sigue relatando mientras escribo estas líneas), con un estilo que iba desde su humor más clásico hasta lo más tierno pasando por momentos que me ponían la piel de gallina, su relación con el Covid-19, cuando su marido lo contrajo y todo lo que vino después. Ahí estaba el David Ramírez que yo conocí cuando me aficioné al manga y estaba toda la evolución en su estilo, narrativa y sentimiento que me había perdido en los últimos (¡diossanto!) casi veinte años.

 

«Algo del color de la próxima lavadora…«

 

Me encuentro entonces con que Norma edita este álbum de Tal Cual y me digo: ‘Joder, ¡qué oportuno!‘. Y en efecto, leerlo ha sido como reencontrarme con un viejo amigo al que llevaba mucho tiempo sin ver. Me ha hecho mucha ilusión encontrarme con cosas que reconocía de cuando lo leí hace ya tanto tiempo y me ha interesado bastante todo aquello que ha cambiado. Y, sobre todo, me he enamorado de un cómic que, pese a ser autobiógrafico, me ha hecho sentirme identificado hasta tal punto que he inundado el WhatsApp de novia, amigos y conocidos de viñetas en las que veía reflejada mi vida o las suyas.

 

Tal Cual

Tal Cual

 

Y es que en Tal Cual DR nos habla de su vida, de sus sentimientos, de su (infinito) amor por su marido y de sus miedos e inseguridades… que no dejan de ser los de otros muchos seres humanos. Creo que por eso (aparte de por el sentimiento de reencuentro) es por lo que me ha gustado tanto este álbum. Porque es un ‘despiece’ de su autor, pero también es un espejo en el que nos vemos reflejados muchos de sus lectores. Y son esta clase de cómics los que nos hacen leer y releer sus viñetas. Porque con ellos sentimos que nuestras locuras, nuestras rarezas y nuestros momentazos son también los de otros muchos. Y esto te genera un sentimiento de comunión que, qué quieres que te diga, mola un huevo.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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