Este mes (de mayo) no hay DC K.O. como tal, o al menos no hay un capítulo per se del evento, sino que Panini Cómics ha decidido publicar en un único volumen en formato rústica todos los especiales que conforman los combates de la tercera prueba para hacerse con el título de Rey Omega y enfrentarse así a Darkseid.
«Usa esa crueldad, Zeta. Conviértela en arma«
Superman contra Atom, Wonder Woman frente a Lobo, un Green Lantern contra otro Flash… los personajes que en DC K.O. #2 consiguieron hacerse con el control de un objeto especial en esa suerte de búsqueda del tesoro de todos contra todos (en la que Lex, por ejemplo, se hizo con el anillo negro de los Lanterns) pasarían a una siguiente fase que se dilucida en en estas páginas. Contenido de «relleno» para la miniserie central, pero de importante relevancia para la misma.
Porque desde el primer momento se hacen alusiones tanto al segundo capítulo del evento, como se asfalta el camino que seguirá el mismo después de esta parada técnica. Y es que, al margen de los combates en sí, el puñado de especiales que recoge este tomo avanza en las otras subtramas que están vertebrando la aventura: tanto la que compete a Lois y Superboy Prime (vista en Superman Unlimited), como -y más importante- la que tiene lugar en la Atalaya, con el descubrimiento de que Booster Gold no es quien pensábamos. Y mientras Clark, Lex y compañía se pelean entre sí por la promesa de poder, Darkseid avanza en sus nefastos planes.
Esto último es relevante y explica la decisión de Panini de espaciar los capítulos #2 y #3 de DC K.O., porque bajo esa apariencia de tie-in (salvo las peleas protagonizadas por Superman y Lex Luthor ninguna tiene peso reseñable para contextualizar el evento), el argumento sigue su desarrollo, la amenaza que que supone Darkseis sigue tomando forma. De tal manera que si bien All Fight Month Especial no es imprescindible, sí es recomendable para disponer de la línea completa de los acontecimientos principales.
Está por ver si DC K.O. #3 sintetiza la información aquí dispuesta (por poca que sea), pero dado el interés de DC Comics de darle enjundia a todos estos combates y su contexto, lo más probable es que la editorial cuente con que los lectores hayan hecho los deberes y no se detenga en repetir dicha información. Es justo lo contrario a lo que ha estado haciendo Marvel Comics con La Era de Revelación. Allí, tirando de los tres números de La Asombrosa Patrulla-X y de los one-shots que abren y cierran el evento, el lector medio no necesita nada más. Los especiales y tie-ins no tienen verdadera incidencia, como por ejemplo la trama de Justice League Unlimited en DC K.O., que aporta color, pero no tiene relevancia para el desarrollo de la trama central.
All Fight Month sí impacta sus golpes en DC K.O.
¿Y qué hay de las peleas en sí? Que al final son el grueso del tomo. Hay de todo un poco, como suele ser habitual en recopilatorios y contenedores de historias escritas y dibujadas por diferentes autores. Así, las hay espectaculares, pero de escaso contenido como la de Aquaman y Hawkman; otras como la de Wonder Woman y Lobo que ni una cosa ni otra; y las que aprovechan para retratar facetas de sus protagonistas como la de Zatanna/Harley o Joker/Capucha Roja.
Hay un poco de todo y su interés es sumamente subjetivo, aunque siempre es divertido ver a los personajes jugar con diferentes versiones de sí mismos y darse de trompazos sabiendo que las consecuencias son relativas. Esto último permite a los diferentes dibujantes ofrecer escenas que en otro escenario serían impensables; aunque es verdad que los hay que ni con esas terminan de arriesgarse e ir a por todas (caso de Mirka Andolfo) y quienes (como Williamson, Camuncoli y Nguyen en su trabajo con los citados Joker/Capucha Roja) se rinden a la violencia que reclaman estos envites sin cuartel.

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