DC K.O. supone el bautismo definitivo para Panini Cómics en las lides deceítas. Se trata del primer evento de gran envergadura de DC Comics que publica la editorial de origen italiano en España (en formato grapa, siguiendo la continuidad del momento). Un evento que dio sus primeros pasos en DC All In Special y que ha ido creciendo en Superman (ahora publicada en el contenedor kriptoniano Superman Unlimited) y en Justice League Unlimited (cuya entrega número #12 recoge el prólogo al evento) hasta desembocar en lo que promete ser un festival de mamporros y tipos duros.
«Bueno, amigos. Provoquemos un infarto cósmico»
A falta de un buen Spot On (o DC Connect) que nos dé las herramientas para conocer las piezas imprescindibles para no ir de pesca al evento, la lectura de Justice League Unlimited #12 se hace muy recomendable para tener una mínima base, prestando especial atención a la doble página que acredita a los autores y presenta el título de la aventura «Especial Justice League: El Acta Omega», pues incluye un escueto, pero revelador resumen de cuatro páginas que arroja luz sobre una de las figuras capitales del evento: nada menos que Juicio Final, ahora llamado Trampero Temporal. What? En estas cuatro líneas se sintetiza lo básico para abordar el evento (y su prólogo, también de interés porque conecta la acción presente con el antiguo Krypton y Lara Lor-Van, quien un día será la madre de Kal-El).
Interesante, ¿verdad? Quién sabe si Joshua Williamson (autor del prólogo) y Scott Snyder (escritor del evento) están jugando con la retrocontinuidad o todo forma parte de la reescritura del tiempo que hemos estado viendo en Superman o en Justice League Unlimited. Si habéis seguido alguna de las dos series (o las dos) es posible que tengáis pistas o descubráis alguna nueva. Y si no, el tsunami de acontecimientos os dejará poco margen para haceros preguntas. Lo que dadas las circunstancias es casi un punto a favor, porque cuando os queráis dar cuenta ya estaréis metidos de lleno en la dinámica que propone DC K.O.
Un «K.O.» que alude a dos conceptos diferentes, pero íntimamente relacionados con el fondo y forma del evento, pues hacen referencia tanto a la energía omega de Darkseid, como al noqueo en una pelea. Y de eso va DC K.O.: Un torneo de todos contra todos entre héroes y villanos para carearse luego con Darkseid. De manera muy simplista, imaginad lo que fue X de Espadas, con la disputa entre los campeones de Krakoa y Arakko, pero incluyendo un jefe final. Conociendo a Snyder (y Williamson) suponemos que no será tan así (de hecho buena parte de los combates no forman parte de la miniserie principal, sino que se publican en un especial aparte).
Esta primera entrega, como es habitual, plantea el escenario y señala las intenciones… ya apuntadas en el título de este post. Las tácticas del boy scout de Kansas no valen en este torneo que parece premiar al más despiadado y quien luche con más voracidad. En este juego los villanos tienen una ventaja de base, así como personajes como Wonder Woman, criada para la guerra. ¿Pero qué hay de Superman? La amenaza que presenta Darkseid en este evento va a obligar al kriptoniano a forzar sus límites… pero no físicos, sino morales y puede que acabe mordiendo el polvo precisamente por no querer cruzar determinadas líneas.
He aquí el ejemplo perfecto de cómo ofrecer una premisa atractiva para un personaje a todas luces superior al resto. De proponer una historia en la que se midiera la fuerza bruta de los oponentes, ¿dónde estaría el reto para Superman? Snyder busca posibles vulnerabilidades ajenas a lo evidente y construye a partir de ellas. Y para un buenista patológico como Clark, ¿qué hay peor que obligarle a aparcar la bondad para salvar el mundo?

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