Orphan's Blues

Crónica del 5º Festival Filmadrid

El pasado 6 de junio comenzó la quinta edición del Festival de cine Filmadrid, una cita imprescindible en la ciudad de Madrid para ver toda una selección de películas que, prácticamente con toda seguridad, no llegaran nunca a las salas de cine. Una variada muestra de todo tipo de géneros y países y con propuestas desde la ficción al documental, pasando por el cine experimental. Por desgracia no pude acudir a todas las proyecciones que me habría gustado pero quiero dejar algunas impresiones de varias de las películas que pude ver durante los días del Festival.

 

 

El primer día acudí a una triple sesión donde se proyectaron dos largometrajes y un cortometraje. Ada Kaleh de Helena Wittmann retrata los espacios interiores de una piso en el que viven jóvenes que sueñan con viajar, pero poniendo la vista en el exterior. El hogar se mezcla con la calle a través de los sonidos y las ventanas. Es un cortometraje contemplativo que deja con un sabor insatisfactorio por su falta de magnetismo. En MS Slavic 7 de Sofia Bohdanowicz y Deragh Campbel seguimos la historia de una chica que descubre las cartas que su bisabuela escribía a un poeta. Es una extraña unión de ficción con realidad, pasado con presente y antiguo con nuevo. Funciona a ratos, especialmente por su humor tan peculiar y por su parte documental. En la ficción cae por culpa de varias decisiones de dirección y sobre todo por una interpretación que está fuera de tono. Ese primer día acabé con Baixo Centro de Ewerton Belico y Samuel Marotta, un recorrido nocturno por las calles de los suburbios de una ciudad brasileña. Posee una narrativa algo desestructurada pero imágenes muy potentes que elevan la historia. Una historia de peligro y pobreza donde la música cobra un protagonismo esencial durante todo el metraje.

 

Orphans Blues

 

Durante el fin de semana pude entrar a varias proyecciones más como Lost Holiday de Michael Matthews y Thomas Matthews. Una comedia «indie» americana con aires de Larry Clark o Gus Van Sant sobre la madurez y el recuerdo de la juventud. Divertido retrato generacional, que si bien no sorprende en ninguna de sus facetas, vislumbra un potencial en ambos directores. Mi favorita del festival vino desde Asia con la japonesa Orphan’s Blues de Riho Kudo. Una búsqueda del pasado a través de la perdida de memoria en una especie de «road movie». Lo más llamativo de esta película es la edad de la directora, ya que con tan solo 23 años acaba de sacar su primer largometraje y con un nivel tan alto que impresiona. El talento de la directora se ve desde los primeros fotogramas con un claro control en los encuadres, luces, colores… Otra proyección interesantísima fue el cortometraje de Álvaro Fernández-Pulpeiro: La jovencita no envejece, se descompone. Un trabajo sensorial en el que seguimos el viaje de una joven por lugares desérticos a través de las imágenes y los sonidos. No importa el fin, importa lo que sentimos.

 

Durante la semana en vez de acercarme a las películas seleccionadas para la Sección Oficial decidí adentrarme en la Sección Vanguardias para visualizar las propuestas más radicales que propone el Festival. In Between Solstices de Jorge Suárez Quiñones fue sin duda mi favorito de todos los cortos que pude ver. Rodado y proyectado en Super 8 selecciona fragmentos visuales para describir de una manera autobiográfica momentos de la vida del director. Consigue transmitir una cotidianidad y cercanía de una manera muy bella. Otra propuesta curiosa fue Instruction on how to make a film de Nazli Dinçel. Una extraña y paródica propuesta que explica en pocos pasos el como hacer una película. El atrevimiento visual y toque cómico que le pone la directora es lo que la hace despuntar. Propuestas más radicales fueron Altiplano de Malena Szlam y Ceniza Verde de Pablo Mazzolo, ambas con elementos similares de observación de la naturaleza, con imágenes bastante poderosas y muy sensoriales gracias al juego con los sonidos.

 

 

Filmadrid es todavía un Festival muy joven que tiene mucho margen de mejora, pero que supone una buena experiencia para todas esas personas que desean ver propuestas alejadas de la norma. Unos días donde sedes como el Circulo de Bellas Artes, la Cineteca, La Casa Encendida o los cines Doré se llenan de cine innovador, valiente y muy nuevo. Se necesitan más ofertas culturales de este tipo, pero por ahora Filmadrid es una cita clave en el mes de junio en la ciudad de Madrid, y esperemos que lo siga siendo durante muchos años. 

Acerca de Jorge Delgado

Director de cine en fase alfa. Devorador compulsivo de películas y realizador de videocríticas en youtube. David Lynch como respuesta ante cualquier pregunta de la vida.

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