Frozen

Frozen: El frío que quiere sentir calor

Frozen nos acerca a la historia de dos hermanas. Anna y Elsa son dos princesas que pasan su infancia jugando con el poder que tiene Elsa de congelar todo lo que toca. Hasta que un día su poder se vuelve más peligroso de lo que pensaba y decide mantenerse aislada para no hacer daño a su familia. Esto hace que Anna, de carácter risueño, juguetón y enamoradizo se vaya distanciando cada vez más de la fría Elsa. El día de la coronación de Elsa sus poderes se descubren y el miedo a ser vista como un monstruo la lleva a huir para instaurar en lo alto de las montañas su castillo de hielo y someter al reino a un invierno permanente. Pero la optimista Anna intentará luchar contra viento y nieve, junto al joven Kristoff y Olaf, un divertido muñeco de nieve, para demostrar que su hermana no es mala.

 

La historia está inspirada en La Reina de las Nieves, el cuento de Christian Andersen que relata a través de varias partes diferenciadas el camino que recorre una niña para encontrar a su amigo desaparecido. La trama no es la misma pero mantiene ciertos paralelismos, ideas, y un mensaje principal, el amor como motor de la vida. Elsa representaría en el cuento el papel del niño desaparecido y de la reina de las nieves, que es la que a la vez mantiene secuestrado al niño. Reflejando en la película que ella es su propio enemigo. Anna por otra parte sería la niña que se enfrenta a todas las adversidades para dar con su amigo.

 

Frozen: El Reino de hielo

 

Una vuelta renovada a los clásicos

 

La película consigue una mezcla perfecta entre las últimas producciones y los clásicos. Anna y Elsa reflejan la imagen de las antiguas princesas. El parecido más destacable sería con La bella y la bestia en cuanto al sacrificio por amor y la lucha constante por defender a alguien. Bella es de las pocas capaces de ver la belleza interior de la bestia. A la vez Anna es la única que no ve peligro en los poderes de su hermana, porque la quiere y sabe cómo es ella por dentro, al margen de la imagen de monstruo que pueda crearse en el resto que sólo se dejan llevar por las apariencias. Además la rosa, con un papel importante en el cuento de Andersen, supone una barrera de tiempo que en Frozen también cobra valor con una actuación contrarreloj antes de que llegue la congelación. Las escenas de invierno y nieve entre Bella y Bestia o los fríos paisajes y castillos de Anastasia sirven para comprobar la evolución con este nuevo estilo digital que potencia el 3D y destaca mejor los matices o las preciosas transparencia del hielo. La animación de los personajes se acerca a Enredados, heredando cada vez más del estilo manga donde los rasgos de los personajes se ensanchan, en contraposición con los rasgos estilizados de La sirenita o La bella durmiente. Rapunzel fue la primera princesa Disney totalmente generada por ordenador. Esto marca un cambio de estética bastante considerable en cuanto a los clásicos.

 

Cambio moral

 

Disney ha conseguido estar presente (sigue) en la infancia de muchas generaciones. Y es innegable que junto a castillos, princesas, reyes y animales, una serie de valores fijados de antemano acompañan las historias que salen de sus estudios. Reforzando una doctrina de enseñanza basada en la unión familiar, la bondad, el castigo, o la lucha por los sueños, entre los ejemplos. Y como ya decía el propio Walt Disney, «si lo puedes soñar, lo puedes lograr«.

 

Actualmente, los valores que han quedado más anticuados han ido cambiando de la mano de películas como Brave con una transformación moral importante: ya no son ellas las que dependen completamente de ellos. En Brave la que lucha por sus sueños es la protagonista femenina, sin tener que recurrir a un príncipe que se enfrente a los peligros por ella y signifique su salvación. La figura de la madre, que en otras películas directamente carece de poder de decisión, aparece en ésta superando incluso a la del padre. Y en Frozen también se muestra un poder de decisión más alto por parte de las protagonistas. Elsa decidiendo seguir sus impulsos y siendo poseedora del poder. Y Anna, que se presenta como dependiente y enamoradiza en exceso, dándole cara a las adversidades.

 

Frozen

 

Atmósfera musical

 

En un principio Frozen fue pensada como una suerte de continuación de Enredados. Película que se iba a llamar «Rapunzel«, y por consiguiente, ésta «La reina de las nieves«. Ambas suponen un retorno al musical. Como en la mayoría de las películas de Disney, la música cobra una gran importancia. Pero en éstas dos se reserva el papel protagonista en muchas ocasiones. Los personajes frenan la acción para cantar y bailar al ritmo de los temas musicales que siguen enfatizando y narrando la historia. Y a diferencia de Enredados, Frozen se detiene más en el diseño de éstas escenas. Los espacios parecen sacados de un musical de teatro, y las coreografías ensayadas una y otra vez para coordinarlo todo a la perfección.

 

Frozen llega en una temporada perfecta para dejar helados estas vacaciones a pequeños y mayores.

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