Las distancias: Crisis de los 30

El pasado Festival de Málaga se coronaba como ganadora Las distancias, una película dirigida por Elena Trapé sobre tres jóvenes que viajan a Berlín a visitar a un amigo que se mudó allí unos años atrás. Allí descubrirán que él no es tan feliz como parece y que el tiempo ha pasado sobre todos.

 

Miki Esparbé

 

En línea de la temática de autores norteamericanos como Alex Ross Perry y Noah Baumbach, Trapé utiliza esta premisa para hablar de la crisis de los 30. Es interesante como parte enseñándonos únicamente los problemas de uno de sus protagonistas (Comas, el amigo al que van a visitar) para ir despedazando los fantasmas de los demás, así puede jugar con la idea del espectador y del resto de personajes de que nadie más necesita ayuda. Trapé aprovecha la disolución del grupo (que se separa para encontrar a Comas después de su desaparición), para hacer que sus personajes se enfrenten a sí mismos y, por ende, entre ellos. El guion está escrito con una precisión y realismo extremo, es muy fácil caer en el cliché, en las frases relamidas y sobreexplicativas que acaben subrayando siempre una misma idea.

 

La directora no necesita ningún tipo de speech para que entendamos lo que sucede y acompaña a sus diálogos de sutiles movimientos de cámara, largos planos y música diegética que nos sumergen muy bien en el invierno de Berlín. La ciudad es otra clave para entender la cinta puesto que hace mucho hincapié en exteriores, siempre sombría, oscura y de noche lo que introduce muy bien la psicología del personaje de Comas y hace que entendamos la transformación del resto de personajes.

 

Miki Esparbé y Alexandra Jiménez

Miki Esparbé y Alexandra Jiménez en una escena de ‘Las distancias’

 

La dirección de actores es sublime y el intercambio de idiomas (alemán, castellano y catalán) está llevado con una naaturalidad impresionante, en todo momento hay una logradísima contención que se mantiene incluso cuando todo explota y ninguno se va de tono. Hay ciertos momentos de histeria, tensión y gritos, pero están narrados con un incierto sosiego. Dentro de todo este despliegue actoral destaca una irreconocible Alexandra Jiménez que demuestra ser una grandísima actriz fuera del terreno de la comedia. Hay muchísimo dolor en su interpretación y tiene un toque que resulta introspectivo e impersonal.

 

En definitiva, Las distancias es un realista reflejo de la crisis de los 30, una película que habla del paso del tiempo, los cambios y las relaciones humanas. Es una obra bastante sosegada y está llena de una hiperrealista desesperanza.

 

Acerca de Alex Manzano

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Cine, arte y tebeos. Amarás el musical sobre todas las cosas. John Cameron Mitchel es mi dios. Si quieres encontrarme, busca en mi habitación. Si no, en cualquier rincón de Madrid.

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