Knock Out!

Knock Out!: Puñetazos en la noche

Knock Out!«Por primera vez devolví el golpe. Y mi único deseo es que nunca hubiese pasado«

 

Hace cosa de año y medio me leí la reedición de Johnny Cash: I See a Darkness, de Reinhard Kleist, que publicó ECC y me quedé impresionado por la manera en la que el autor había podido acercarme a la figura del mítico cantante. Sus canciones y las imágenes que evocaban se entrelazaban con las vías por las que discurría la vida del Hombre de Negro para desembocar en un relato realista y duro, pero amable. Uno salía de esa lectura consciente de que había disfrutado de una obra que no buscaba adornar, pero con una cierta alegría melancólica. De esa que nos da cuando leemos un relato agridulce, pero que está tan bien contado que no podemos sino admirarlo.

 

Ahora Kleist vuelve con la biografía en viñetas de Emile Griffith, el primer campeón del mundo en boxeo (en la categoría wélter) que dieron las Islas Vírgenes de los Estados Unidos y una figura a la que persiguió la tragedia por partida doble: por la muerte de Benny (The Kid) Paret bajo sus puños en el cuadrilátero… y por su condición de bisexual. El autor vuelve a una de las noches más duras de la vida del boxeador, cuando en 1992 (quince años después de haberse retirado) recibió una brutal paliza a la salida de un bar gay y se tuvo que pasar cuatro meses ingresado en un hospital, y aprovecha su penoso viaje desde los callejones de Nueva York hasta su casa para que el protagonista haga un repaso a los mejores y peores momentos de su existencia.

 

«Lo único que tengo para ti es olvido. Sólo tú puedes perdonarte«

 

El cómic nos lleva de vuelta a una época en la que ser deportista, negro y gay en los Estados Unidos era… Vaya… Era lo mismo que ahora. Kleist utiliza pocas o ninguna referencias cronológicas porque (con pequeñas salvedades) la historia de Griffith bien podría haber ocurrido el año pasado. De hecho, el boxeador no salió del armario hasta unos pocos años antes de su muerte, con los setenta ya cumplidos y ya nada que perder. Cada cierto tiempo leemos aquí y allá de deportistas que, desde el anonimato, se declaran homosexuales en un mundo que sólo les permitirá ser ellos mismos si están dispuestos a pagar el precio de sacrificar su carrera. Al final de este mismo tomo nos encontramos con un extenso artículo de Tatjana Eggeling (etnóloga experta en homosexualidad y homofobia en el deporte) que reflexiona también sobre este hecho. Personalmente, creo que vivir con los ojos cerrados a la realidad es una soberana estupidez por parte de quienes practican y quienes mueven económicamente el mundo del deporte y queda mucho camino por recorrer hasta que deje de importar a absolutamente nadie con quién se acuesta el futbolista o la baloncestista de turno tras cruzar las puertas del vestuario.

 

Knock Out!

Knock Out!

 

La edición de ECC, como ya ocurriera con el álbum sobre Johnny Cash, es cómoda y de agradable lectura y viene acompañada (además de por el artículo antes mencionado) por fotografías del protagonista de la historia, así como por bocetos y algunas ilustraciones que no entraron en el arte final del cómic. Reinhard Kleist vuelve a acertar y nos trae un interesantísimo estudio sobre un personaje cuya historia, te guste o no el boxeo, merece la pena leer. La historia (como él mismo reflexionaría años más tarde) sobre un chico al que la sociedad perdonó por haber matado a un hombre, pero al que nunca permitieron amar a otro en público.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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