«Estás arruinando este momento hermoso«
Sigo sin ser muy fan de lo que nos está proponiendo Gail Simone en su Imposible Patrulla-X, pero reconozco que me he divertido con el tercer número de la grapa que publica Panini. Pícara saca los puños a pasear en una pelea contra la misteriosa Sarah Gaunt mientras Lobezno se debate entre la vida y la muerte (¿qué narices es capaz de negar el factor curativo de este mutante?) y el resto de los residentes del refugio mutante de Luisiana se enfrentan a lo que parece que es la verdadera amenaza más allá de la Bruja loca que afirma ser la novia perdida de Charles Xavier (sí, otra más, el Profesor X es el calvo que más ha fo**ado del mundo después de Johnny Sins). Y claro, cuando las peleas arrecian la diversión crece y se nos olvidan un poco los sinsentidos de un cómic que todavía no sé qué pretende contar.
Porque entendedme. La Patrulla-X de Jed MacKay está descubriendo nuevos mutantes, sí, pero los esconde bajo la alfombra, así que no debería contar. Sin embargo, da la impresión de que tanto la Imposible como la Excepcional Patrulla-X de Eve L. Ewing pretenden introducir nuevos mutantes en dos ‘escuelas’ alternativas. Esto, que ya ocurriera cuando el Cisma Mutante, tuvo sentido en su momento (una formación más militar por parte de Cíclope enfrentada a otra más tradicional y pacífica por parte de Lobezno), pero ahora ni lo tiene ni parece a primera vista que vayamos a percibirlo. Entonces, ¿vamos a tener dos series que funcionen una como espejo de la otra? ¿Siendo una la buena y la otra la que haya que cancelar? Sigo sin saber y esto va matando mis ganas de seguir leyendo esta serie.
«Jamás me llames eso, zorra santurrona, cosa enferma«
Lo que sí que hace esta cabecera es ponernos en la senda del primer cruce entre series mutantes, ése que se saldará con un asalto a la mansión de Westchester, ahora reconvertida en cárcel mutante. Este enclave suscita otra de las reflexiones que me están haciendo enfrentarme a esta nueva etapa con bastante recelo. Y es que hemos pasado de considerar a los mutantes como los grandes héroes mundiales que curaban al mundo con sus flores a poco menos que proscritos internacionales que han de esconder su condición para evitar su exterminio. Y ojo, que entiendo que la opinión pública esté en contra de los hombres y mujeres X después de que el Profesor X liquidara a cientos de humanos, pero ¿que el gobierno y las leyes comiencen tan pronto (y sin nada que nos lo haya hecho ver venir) a girar de forma tan radical? Lo siento, pero no me lo trago. La existencia de esta cárcel y su manera opaca de funcionar me resultan algo creíble en tiempos del auge de Orchis, pero no después de su caída en desgracia. Parece como si a Tom Brevoort no le hubiera venido bien coger a los mutantes en un momento de ‘lamerse las heridas’ y estuviera forzando el drama ahora que es el editor al mando del rincón mutante de la Casa de las Ideas.

La Imposible Patrulla-X #3 (#161)
La Imposible Patrulla-X #3 (#161) nos deja con imágenes muy chulas y con algunos momentos que han molado bastante, pero no logra esconder del todo las enormes carencias que está teniendo esta nueva etapa mutante nada más comenzar. Habrá que darle tiempo, está claro, pero nadie quiere volver a la situación deprimente que vivimos justo antes de Krakoa, cuando teníamos suerte si una cabecera duraba más de doce números y nos contaba algo que mereciera la pena leer.
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