Fuga de Cerebros 2

Adrián Lastra: «La secuencia más difícil fue la del restaurante»

Después de sorprender a muchos con su participación en Primos, Adrián Lastra se ha atrevido a recoger el testigo de Mario Casas en Fuga de Cerebros 2 y hacer lo imposible por el amor de su vida (o los amores).


Adrián LastraPregunta: ¿Qué diferencia ves entre Fuga de cerebros y esta secuela?

Respuesta: Veo un plus en Fuga 2 de todo: de gamberrismo, de los valores que hay y que yo creo que están bastante claros en la película como el amor, como la amistad, la ternura, como el valor de poder regir con la cabeza y no con el corazón, que es lo que hace Alfonso. Y otra historia, otros protagonistas, otra universidad, EEUU… Tiene muchos ingredientes y creo que está claro que es otra película, no es una secuela, no tiene continuidad, y creo que puede funcionar.

 

P: Se te ve cómodo en la comedia, ¿cómo te sientes en ella? ¿te ves siguiendo por este camino o probando otros géneros?

R: Yo me considero actor, no me considero cómico y lo que me ha tocado ahora en cine y en tele casi todo ha sido comedia, me siento muy cómodo haciendo comedia, pero me parece muy difícil, complicadísimo hacer comedia.  He hecho cosas en tele en drama y demás, pero si me gustaría probar… La gente también es muy vaga y a la hora de reconocer a alguien es como «¡ah! el cómico» y bueno soy actor, no por reivindicar, sino por poder enseñar otro aspecto de mi vida profesional que en este caso podría ser un drama o una peli de acción o una película de artes marciales o vete a saber tú.

 

P: Esto lo comentaba con Fernando Tejero, la contrariedad que se da porque siempre se dice que es más difícil hacer una comedia que un papel dramático, pero luego a la gente le cuesta mucho quitarle la etiqueta de “actor cómico” a quienes intentan dar el salto al drama.

R: Si, pero yo creo que la gente también es bastante inteligente para decir si te gusta o no te gusta. Yo tengo la suerte, por así decirlo, yo no soy un tío mediático, no se me reconoce por lo que he podido hacer en Lalola, Impares…  en ningún momento he tenido el boom como Fernando tuvo con Aquí no hay quién viva. Eso es una putada, te tienes que quitar esa firma o esa marca que tiene con todo el mundo. Yo por suerte o por desgracia no he tenido ese parche en ningún momento. Tengo Primos, tengo Fuga y entre todos los compañeros sabemos que somos actores y no somos cómicos y los cómicos son una cosa y nosotros otra.

 

P: Volviendo a Fuga, ¿cómo te enfrentas a un papel protagonista? ¿Has tenido que mentalizarte de alguna forma diferente respecto a otros roles más secundarios?

R: Me lo he tomado como un reto, me lo he tomado con los cojones de decir «vas a protagonizar una secuela de un taquillazo como fue Fuga y encima de prota, encima no eres un cabeza de cartel como era Mario en la primera». Dignamente defendiendo el guión como se tiene que defender y aportando lo que yo he podido aportar a Alfonso; que es comicidad, es ternura y la mayor naturalidad que se puede llevar en una situación como las dudas que tiene Alfonso: desde las drogas, hacerse pasar por un homosexual… Ha habido miedo, te estás enfrentando a cosas que están alejadas de ti. Es un prota, es cine ¡uf! Todo lo que viene.

 

Fuga de Cerebros 2

 

P: ¿Ha pesado o se ha dejado notar que Mario Casas protagonizara la primera?, que fue un gran éxito la película, que es un actor más reconocido…

¿Ha habido presión?, si, ha podido haber presión porque se que va haber mucha comparativa, pero pienso que no puedo hacer nada con las miles y miles de fans que tiene Mario. Yo no me puedo comparar con él porque somos completamente diferentes, como actores y como personas, entonces está claro que te llega el vértigo. Hay una legión de fans con razón para Mario. Que irán al cine, a lo mejor van, y yo les digo: “id a verla, a ver qué os parece y luego ya ponedme verde si queréis”.

 

P: Leyendo el guión, ¿qué ha sido lo más difícil de llevar adelante, qué es lo que te ha supuesto un mayor reto?

R: Está claro que en aspectos del personaje es todo porque está muy alejado de mí. No soy un tío introvertido, ni purista con las mujeres, para nada. Como el personaje era completamente diferente a mí me tuve que renovar, cambiarme y jugar a ser alguien. La secuencia más difícil para mí fue la del restaurante con la droga, físicamente era muy difícil de hacer. Fue un reto para todos. Fueron dos días y medios hacer la secuencia… Me tuve que poner unas lentillas con velas, pero no me entraba la lentilla, era muy gorda, y rodamos como si fuera una obra de teatro, desde el principio hasta el final todo seguido, todo seguido, una vez, luego otra vez… todo con diferentes valores de planos y acabé con unos derrames debajo del ojo. Te cargas mucho, encima el ojo se inflamaba… era difícil.

 

P: Y la escena no era corta precisamente

R: No, no era corta, era larguísima. Todo eso llevando la body cam encima.

 

P: Y al ver la película terminada, ¿cuál es tu percepción de ella? ¿Es lo que te esperabas?

R: Yo diría que lo hemos conseguido. No se ha conseguido hacer una secuela, se ha conseguido hacer una nueva película, una buena película. Te podría decir que me he gustado, como todo actor, pero en realidad no me he gustado nada, pero la he visto y he dicho “ostia”. Ha costado, hemos tenido guerras, hemos discutido… Todo lo que hace una pareja, pues todo lo hemos tenido entre todos. Discutir con todo el equipo para que todo salga bien y yo creo que se ha conseguido y que está reflejado.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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