Si decimos All You Need is Kill habrá quienes no sepáis de qué hablamos. Pero si decimos Al filo del mañana cualquier duda queda despejada. La película de Doug Liman que protagonizaran Emily Blunt y Tom Cruise se basaba en una novela ligera de Hiroshi Sakurazaka en 2004. Al tiempo que el filme terminaba su postproducción y arrancaba su campaña promocional, Takeshi Obata publicaba una adaptación al manga de la misma novela. Así, a lo largo de 2014 la obra de Sakurazaka disfrutaba de dos interpretaciones de su libro para diferentes formatos.
«¿Estás acojonado por lo de mañana?»
Tanto si habéis visto la película como si no (la novela lleva años descatalogada, así que suponemos más complicado el poder disfrutarla), el manga All You Need is Kill es todo un regalo si os gusta la ciencia ficción; pero resulta mucho más interesante su lectura confrontándola con el filme de Hollywood para comprobar así como separan sus caminos partiendo de un mismo material y cómo precisamente esas diferencias (de tono, enfoque, temas…) las hace obras complementarias.
Obviamente la acción en el manga transcurre en una base japonesa y la edad de los protagonistas decrece sensiblemente (sobre todo la de Cruise, que al estrenar la película contaba ya con 52 primaveras, mientras que Kenji Kiriya no tendrá más de 20 en el manga), lo que ya aporta interesantes contrastes. Mientras que el japonés es apenas un recluta, el personaje norteamericano había sido asignado a un escuadrón de asalto como carne de cañón después de ser apresado por intentar desertar. Rita, en cambio, mantiene un rol similar en ambas adaptaciones, siendo la legendaria «perra de combate» capaz de cargarse a los miméticos en luchas cuerpo a cuerpo. Una con un espadón por el que Cloud de Final Fantasy mataría, y otra con un hacha digno de los dioses nórdicos.
Uno de los aspectos más destacados del manga de Obata es la crueldad con la que se producen los bucles. Los protagonistas realmente sufren con cada muerte, la sienten y les afecta muchísimo a nivel emocional, desgastándoles con cada ciclo que han de repetir. La acción está muy concentrada en dicho desgaste de la repetición constante y en la inmediata batalla. También resulta muy interesante el funcionamiento de los bucles, que difiere sensiblemente de lo propuesto por el filme. Porque una cosa es que se repita el día y otra que alrededor de los protagonistas todo transcurra de la misma manera. Hay detalles aquí y allá que llevan al manga a explorar diferentes matices a los de la película, haciendo de esta una versión más trágica y oscura.
La gran pega de este volumen es que los extras se leen bastante mal. El formato resulta muy pequeño para leer los textos dedicados a explicar parte del proceso creativo y la caracterización de los personajes e historia. Son unos extras interesantes, pero pensando en el formato, necesitaban de un tamaño mayor de página. Una pena porque habrían redondeado una de las obras más interesantes que nos ha dejado la ciencia ficción en este primer cuarto del siglo XXI.

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