En varias ocasiones hablamos en series como Sexy Cosplay Doll o Zom 100 del peligro que podría suponer dilatar los tiempos más de lo necesario, negando a los lectores (y protagonistas) cuestiones que debían pasar sí o sí, pero que sus autores, por una simple cuestión de alargar artificialmente la vida de su obra, retrasaban y retrasaban los inevitables (y esperados) hitos. Mientras que la primera sorteó bien el asunto (al final incluso echamos de menos que no hubiera algún tomo más), la segunda parece vivir siempre al filo de la navaja. Quien sí se ha cortado ha sido Magic the Gathering.
«¡Vete a molestar a otra parte!«
Con un panorama que nos llevará hasta los 18 volúmenes, que sin haber llegado a la mitad del recorrido Katsura Ise y Takuma Yokota estén ya alargando los tiempos, no es buena señal. Máxime cuando la trama romántica entre Emi y Hajime tiene que compartir espacio con las clases de las cartas Magic. Así, llevamos desde el tomo #4 con todo a punto de caramelo para que Hajime dé un paso al frente y de declare. Hemos terminado el tomo #7 y Hajime ha dado más vueltas que una noria para seguir en el mismo lugar: a punto de caramelo para dar un paso al frente y declararse.
La consecuencia -sobre todo si venís al manga atraídos por la trama romántica y no por las cartas Magic- es un creciente desinterés que empieza a compadrear con la tentación de abandono. ¿Cuántas obras no tenéis incompletas al fondo de una estantería o en una caja en lo alto del armario? Ise y Yokota muestran ya los primeros síntomas de agotamiento, repitiendo los mismos esquemas una y otra vez e impidiendo el discurrir natural de la trama. Y es un problema porque notamos que fuerzan el estancamiento.
Una serie que prometía -y estaba consiguiendo- engatusar tanto a fieles seguidores de Magic como a muggles del juego de Wizards of the Coast se está dejando llevar -más pronto que tarde- por el peor pecado para cualquier obra, que no es otro que intentar engañar a tu público. Por suerte, la situación todavía es reconducible y le seguiremos dando una oportunidad.

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