Ultimate Iron Man

Ultimate Iron Man. Biografía no autorizada: Tony Stark, según Orson Scott Card

Con El Juego de Ender pendiente de su inminente estreno en salas y con su versión comiquera ya en nuestras estanterías, es un buen momento para abordar otra de las obras de Orson Scott Card, quizás una de las más desconocidas por el gran público y discutidas por los lectores especializados: Ultimate Iron Man.

 

Ultimate Iron ManEn el momento de su concepción, el Universo Ultimate pretendía deconstruir a sus personajes estrellas y partir desde cero. Darle un nuevo origen a nombres como Spiderman o La Patrulla-X y librarse de años de continuidad. Una ocasión perfecta para atrapar a nuevos lectores y ofrecer una mirada más moderna y arriesgada que despertarse el interés entre el público ya familiarizado con las historias. Pocos autores, por no decir ninguno, se atrevieron a moldear a estos personajes como debieran y se limitaron a maquillar historias ya narradas adaptándolas a los nuevos tiempos. Una ocasión perdida que devino en eventos como Ultimátum o golpes de efecto como la muerte de Peter Parker que intentaban separar la línea Ultimate lo máximo posible del universo tradicional, quitándoles a los guionistas el recurso de acudir a viejas aventuras para modernizarlas y obligándoles a abordar nuevas historias. De ahí la aparición de personajes como Miles Morales o situaciones como encontrarnos a Johnny Storm aliado con unos mutantes comandados por Kitty Pryde o al Capitán América convertido en presidente electo de EEUU.

 

Con mucho esfuerzo la línea Ultimate terminaría encontrando su rumbo, pero antes de eso, el afamado escritor Orson Scott Card ya revolucionó este universo con su visión de Iron Man. Tan radical era su propuesta que, al contrario de lo ocurrido con las adaptaciones de Spiderman, Los Vengadores o de los X-Men, la versión cinematográfica decidió recurrir a los orígenes tradicionales del personaje. Incluso Mark Millar, en las páginas de los Ultimates (podéis leer esto con más detalle en el artículo que firma Julián Clemente para introducir el tomo que nos ocupa), daba a entender que este relato no se correspondía a la realidad del personaje. Un halo de rechazo o de incomprensión que se ve potenciado por el propio autor, que nos deja una obra en apariencia inacabada. La lectura de este Ultimate Iron Man nos invita a pensar que al libro le falta un tercer gran acto que rematase una historia con un final demasiado abierto, que pide a gritos continuar.

 

Estas circunstancias, lejos de desacreditar la obra, le dan una perspectiva diferente, mucho más atractiva. Este Iron Man es único. La original y extrema visión del mitificado novelista de ciencia ficción.

 

La aproximación de Scott Card a Tony Stark mantiene la esencia del personaje en sus puntos clave, aunque sus circunstancias sean completamente distintas. Así, su conversión en Iron Man sigue siendo consecuencia de una lucha por su propia supervivencia y la figura de su padre es igualmente determinante. Dos de las matizaciones más interesantes que hace respecto al origen tradicional del vengador son la de convertirlo en un niño cuando construye su armadura y situarlo en un entorno de una enorme especialización tecnológica. Este Tony Stark es un genio sin parangón. Y si esta revisión del personaje lleva al límite algunos de los preceptos establecidos como los ya apuntados y tiende a cargar de grises la historia y los personajes que rodean a Stark, asuntos más polémicos de su biografía como su tendencia al alcoholismo o su, en ocasiones, carácter hedonista, pasan muy desapercibidos e intentan ser justificados.

 

Uno de los grandes valores de este cómic es el trabajo de los dibujantes. Los «titulares» Andy Kubert y Pasqual Ferry (en algunos capítulos cuentan con alguna ayuda) hacen un trabajo excelente en ambas miniseries, capaz de condensar un guión denso como pocos, mostrando con gran eficacia la crudeza de algunas escenas y, sobre todo Ferry, transmitiendo la atmósfera de una realidad altamente tecnificada.

 

Ultimate Iron Man no es una obra redonda, ni mucho menos. La calidad e interés va de más a menos, con una primera miniserie que te mantiene en vilo y una segunda que se va demasiado por las ramas y busca complicar una trama con giros bastante tramposos, aún así se trata de un libro muy recomendable para cualquier seguidor de la obra de Orson Scott Card y para quien busque algo más que un relato se superhéroes al uso.

 

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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