Animal

Animal: Juego de espejos

Animal«Siempre fue una persona muy callada«

 

Son las doce y tres minutos de la noche. Es ya 28 de junio y hace un calor de mil demonios. Hoy he escrito una reseña, he cenado y pensaba pasar el resto de la noche hasta la hora de acostarme leyendo un poquito y jugando otro poco… Sin embargo, me he pasado las dos últimas horas leyendo y releyendo un cómic que Dibbuks puso a la venta en abril y que llevaba dos meses en mi pila de trabajos pendientes. Animal, de Jesús Colomina Orgaz (‘Colo‘) me ha capturado con tal fuerza que tras terminar de leerlo he necesitado un buen rato para recuperar el aliento y poner en orden mis ideas.

 

Y aquí estoy, frente al ordenador. Tratando de definir lo indefinible y de categorizar a una auténtica bomba nuclear en viñetas. Hacía mucho, mucho tiempo que un cómic no me dejaba así. Quizás sea que me ha llegado especialmente hondo, o quizás, es posible, estemos ante uno de los mejores cómics de este 2018.

 

«¡Ese hombre ya estaba roto!«

 

La premisa parece sencilla y hasta algo loca. Un hombre decide un buen día renunciar a su categoría de ser humano. Pero nada es tan sencillo ni nada es tan loco. Cada página de Animal te llega como un puñetazo en la boca del estómago y, en lugar de parar para recuperarnos del golpe, los lectores nos vemos empujados a leer más y más. La estructura, he de decir, es muy inteligente. La historia central ocupa dos páginas, a las que le siguen otras dos con los comentarios y reacciones de uno de los espectadores y/o protagonistas de lo que acabamos de leer. Luego otras dos páginas más de historia y así sucesivamente. Ni una sola palabra en todo el tiempo por parte del protagonista, ni apenas un solo gesto. Ni una sola explicación.

 

Animal

Animal

 

Tampoco juzga. Ni el protagonista ni el cómic. Animal se nos presenta como una suerte de juego de espejos en el que todos acabamos retratados al acercarnos a mirar. La genialidad de este cómic nace de su naturalidad, de su normalidad. Es una situación descabellada (¿lo es?), pero no lo son las reacciones de los testigos que nos presenta el autor, que los va entrevistando como si de un documental se tratara su cómic. Y en ellos nos contenemos todos. Algunos seremos el joven activista, otros el anciano aficionado a los toros, otros el ejecutivo obsesionado con el poder y la huida de la mediocridad. Pero si algo nos une a todos, como hace con los personajes que pueblan este cómic, es la necesidad de posicionarnos cuando cae ante nosotros una bomba del calibre de la que Colo nos deja caer.

 

Puede que cuando os acerquéis a este cómic lo odiéis. O puede que os llegue hasta el tuétano. A mí me va a tener unos cuantos días (si no más) pensando seriamente qué es lo que me hace humano. Dibbuks ha dado en la diana una vez más. Animal es una de esas cosas que te pasan alguna vez en la vida y que luego no puedes olvidar. Quieras o no.

 

Sencillamente brutal.

Acerca de RJ Prous

Avatar de RJ Prous

En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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