9 Years of Shadows

9 Years of Shadows: El corazón de Talos

9 Years of Shadows es un metroidvania de estética pixel art desarrollado por el equipo mexicano Hallberd Studios (y editador en digital por los españoles Jandusoft) que nos pone bajo la piel de Europa, «una valiente guerrera decidida a internarse en el gigante mecánico Talos para detener la corrupción que lo invade antes de que llene el mundo de oscuridad«. Nuestra misión consiste en adentrarnos en Talos, una enorme e intrincada fortaleza deudora de los castillos draculinos de la saga Castlevania con el fin de acabar con una maldición que ha arrebatado el color al mundo.

 

9 Years of Shadows

 

En nuestro viaje nos acompaña un pequeño fantasma con forma de oso de peluche llamado Alpino e interactuaremos con otros espíritus y unos despreocupados artistas (músicos y pintores) a través de los cuales podremos desentrañar los misterios del lugar y el pasado de un mundo que toma conceptos de la mitología griega y presenta un imaginario fácilmente identificable con los añorados Caballeros del Zodiaco (Saint Seiya).

 

Nuestro primer impacto con la propuesta de Hallberd Studios, pues, nos traslada a terrenos conocidos dentro del género y con un marcado espíritu de homenaje a la escuela clásica del mismo. Su apuesta pixel art y los tropos de su historia no dejan lugar a otras interpretaciones. Así, 9 Years of Shadows apela directamente a quienes disfrutan de los metroidvanias y gustan de las apuestas (visualmente hablando) de corte clásico.

 

En este último aspecto, el juego destaca por su cuidado diseño artístico, que se traslada a unos escenarios bien diferenciados según los ambientes y un divertido recorrido de niveles apoyado con inteligencia en las armaduras con las que Europa va equipándose a lo largo de su viaje (que, dependiendo de vuestra pericia a los mandos, oscilará entre las siete y las diez horas). Y es que con cada armadura cambian tanto el aspecto como las habilidades de nuestra protagonista, dándole una interesante versatilidad a la jugabilidad, pues además de permitirnos acceder a zonas en un primer momento bloqueadas (lo habitual en el género), nos impele a alternar entre las armaduras/habilidades para superar secciones o enemigos. Podemos desde transformarnos en una sirena para bucear con soltura en los niveles acuáticos, hasta convertirnos en una suerte de serpiente que nos permite movernos por angostos pasillos y dar con cámaras ocultas o rutas alternativas.

 

9 Years of Shadows

 

La exploración es dinámica e, insistimos, divertida (aunque se habría agradecido la implementación de teleports entre las habitaciones de guardado para agilizar el backtracking). Por contra, se echa en falta la posibilidad de poner marcadores en el mapa (por más que sea poco complejo) y que no haya puntos de control. Salvo para acceder a los jefes de alguna misión secundaria, las habitaciones de guardado son recurrentes, pero si mueres (y hasta que mejoras la barra de escudo/poder y los puntos de vida lo harás unas cuantas veces), volverás al último punto en el que hayas guardado. No guardar a menudo es el camino directo a la frustración. Respecto a esta, el punto crítico lo encontramos en el combate contra «Sombra de la Esperanza» (llegamos a este cuando llevamos poco más de una hora de partida), pues supone un acusado pico de dificultad respecto a lo vivido hasta el momento y presenta una experiencia un tanto injusta en cuando a que llega en un momento en el que todavía nos estamos familiarizando con unas mecánicas imprescindibles para el combate, que consta de tres fases, y -más importante- porque la hitbox está mal definida (recibimos daño incluso en las animaciones de retirada del monstruo).

 

Si superáis el envite, a Europa aún le quedarán unos cuantos retos por delante (los jefes supondrán ya importantes pruebas a partir de entonces), pero descubriréis sorprendentes combates como el de «Sombra de la Angustia» o el de «Truco de Hécate» y será difícil que desistáis antes de conquistar Talos y descubrir un estimable relato acerca del duelo y la aceptación de la pérdida. Eso sí, debéis tener en cuenta que 9 Years of Shadows es un juego exigente (aún tenemos pesadillas con el «Centinela Locriano»), Europa tiene pocos puntos de salud (y el escudo se consume con rapidez) y no hay selector de dificultad. No es una propuesta para entrar y probar.

 

9 Years of Shadows

 

Disponible desde el pasado diciembre en formato físico (de la mano de Tesura Games), 9 Years of Shadows cuenta con dos ediciones diferentes para PlayStation 5: Estándar y Coleccionista. La primera incluye una postal (Postal Secreta de Talos), mientras que la Coleccionista trae, además del juego, estos elementos:

  • Caja coleccionista con arte original
  • Póster de doble cara
  • Postal Secreta de Talos
  • Set de cartas holográficas de los personajes
  • Broche dorado de Europa

 

Analizada la versión de Playstation 5.

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