Los futbolísimos

Los futbolísimos: Cine para la chavalada

Con los años Miguel Ángel Lamata parece haberse domesticado, o al menos eso es lo que podrían indicar sus últimos trabajos. Quizás en su próximo proyecto vuelva a las andadas y esta introducción haya quedado desfasada. Pero es innegable que tras Tensión sexual no resuelta, Lamata ha abrazado un cine donde la comedia sigue siendo aspecto capital, pero con un tono más edulcorado, menos cafre si se quiere decir.

 

Samuel Miró

 

Ahí están la tierna Nuestros amantes con Eduardo Noriega y Michelle Jenner y la aventura familiar Los futbolísimos. La mano del director es patente, pero ha amansado a la bestia de la incorrección política para acercarse a un público mayoritario. El director ha madurado y evolucionado con los años, sin perder por ello su personalidad y seguir siendo tremendamente reconocible, aborde un género u otro. De ahí que intérpretes como Norma Ruiz o Samuel Miró no duden en reencontrarse con él asumiendo registros muy diferentes a los que ya conocían con él.

 

Los futbolísimos es la niña bonita del también director Roberto Santiago. Narrativa infantil de la que surgen generaciones de ávidos lectores y que llevaba tiempo pidiendo su traslación a la pantalla. El propio Santiago firma el guion dirigido por Lamata, buscando la complicidad de los infantes que antes han devorado los libros, y también de un público que seguramente entrará en este universo de ficción a través de la película.

 

Joaquín Reyes y William Miller

 

Es importante remarcar esto porque a pesar de algunos gags aquí y allá con los que los adultos reirán mucho, Los futbolísimos está pensada para contentar y divertir a los pequeños de la casa. Conjuga la comedia con la aventura de títulos como los Zipi y Zape de Oskar Santos, con personajes un tanto estereotipados y una férrea defensa de valores como el compañerismo y la valentía. La chavalada disfrutará mucho con las historias de Pakete o Helena “con hache”, con las que pueden empatizar e identificarse sin problemas. Ellos son los protagonistas.

 

Igual que las novelas de Roberto Santiago son campo de cultivo para futuros lectores, la película de Lamata hace lo propio con futuros cinéfilos. Ya solo ese cuidado y cariño por la generación que viene, merece la pena.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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