Una cita con Harley

Una cita con Harley: Una vaina loca

Una cita con HarleyHarley Quinn es la niña mimada de DC Comics, como Deadpool en Marvel. Su explosión mediática gracias a su versión fílmica, así como su propio carácter irreverente y caótico los hacen unos personajes muy golosos, disfrutables por un amplísimo espectro de público (mayores y pequeños), y adaptables a una interesante variedad de tonos y enfoques. Tomando esta naturaleza flexible de la otrora sidekick del Joker, DC (y ECC en España) publica una serie limitada en la que Harley comparte aventuras con diferentes personajes de la editorial.

 

A los guiones de las seis entregas encontramos a Amanda Conner y Jimmy Palmiotti, responsables de la serie regular del personaje, acompañados en cada número de diferentes autores, que van de nombres como el de Simon Bisley a la propia Conner o John Timms. A lo largo de la serie vemos pasar a personajes como Wonder Woman, Superman, Green Lantern o las versiones Bombshells de las heroínas deceítas. Todos ellos, invitados de excepción para que Harley pueda hacer de las suyas sin que haya mayores consecuencias.

 

Tal como está concebida, Una cita con Harley puede ser leída de forma independiente del resto del catálogo DC, pero también cada aventura de forma unitaria. Es decir, podemos hacernos con el capítulo compartido con Zatanna (Una cita con Harley #3) y el de Lobo (Una cita con Harley #6), o leer solo la aventura compartida con las Bombshells (Una cita con Harley #4), y no pasaría absolutamente nada. Aún cuando algunos de los relatos tienen algún gancho que las une, funcionan como one-shot, lo que ofrece mucho juego al lector casual.

 

Como no podía ser de otra forma, la comedia es la nota dominante de estas historias, desde un tono naif hasta jocoso, dependiendo de la situación. En términos generales funciona, pero es cierto que puede resultar un poco cargante por momentos. Con una estructura muy básica de comedia de enredos o situación, en la que muchos de los acontecimientos se desencadenan por malentendidos o casualiades, depende mucho de la estima que sintamos por el personaje que acompaña a Harley en la aventura.

 

Harley está en su salta, haciendo locuras con la certeza de que no tendrán consecuencias para la continuidad. Es, podría decirse, una versión desquiciada de cabeceras como Marvel 2 en Uno, en las que diferentes parejas de héroes (normalmente uno fijo y otro que se va alternando) viven diferentes aventuras. Aquí Harley se monta su vaina y se desmelena como quiere.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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