«Tengo que terminar esta caza«
Lo de Jed MacKay al frente del Caballero Luna ya ha pasado de ser una anécdota a convertirse en una gigantesca y magnífica etapa en la que el autor se ha permitido jugar con el personaje de todas las formas posibles, llegando a matarlo para volver a traerlo de vuelta después, invasión vampírica y liberación divina de Asgard incluidas en el pack. Le ha dado al personaje un objetivo, una base de operaciones, un equipo, amistades y hasta una pareja estable. Ahora, en el paréntesis que se abre desde la Venganza del Caballero Luna y lo que venga a continuación (a mí ya me tiene dentrísimo) Panini edita Las Fases del Caballero Luna, una colección de breves relatos ambientados en distintos momentos del presente, pasado y futuro del héroe que sirve a la vez para homenajear su larga trayectoria editorial y para acercarlo a quienes quieran comenzar a leerlo sin pasar por el peaje de todo lo que llevamos hasta ahora de esta etapa.
Como en cualquier antología, esta colección nos deja con historias de muy diversos sabores que gustarán más a unos o a otros (personalmente Ekleipsis, de Declan Shalvey, me ha dejado bastante frío). Pero bien es cierto que nos presentan a Puños de Khonshu muy distintos entre sí que, llegado el momento, podrían llegar a funcionar bien juntos, al representar caras muy distintas, pero igualmente complementarias, de la misma moneda. Este tomo nos presenta al Caballero luchador, al preocupado por el legado, al protector de los viajeros, al que protege a los espíritus, al desquiciado, al sacrificado… Y, aunque son distintas personas las que encarnan al héroe en cada época, siempre tenemos la sensación de estar ante el puro y genuino Caballero Luna.
«Sí. Sí, seré tu puño«
Me llama la atención, entre todas estas historias, que Marvel haya contado con un autor como puede serlo Yûji Kaku, creador de la fabulosa Jigokuraku (Hell’s Paradise). El salto de autores occidentales a la escena del manga y, por supuesto, el paso de mangakas por la escena del cómic europeo y americano no puede sino traducirse en un enriquecimiento de las tres principales industrias del cómic, a las que la llegada de ideas ajenas sólo puede hacer crecer en un mundo cada vez más internacional, aunque algunos se empeñen en empequeñecerlo. El Caballero Luna-chan que presenta Kaku es una fumada muy, pero que muy, fuerte, pero ha de ser leído más por lo que supone que porm la historia que presenta.

Yuji Kaku, fiel a su estilo en Caballero Luna: Las Fases del Caballero Luna
Sin embargo, la historieta con la que me quedo, sin lugar a dudas, es con la descacharrante Mini Marvels, de Chris Giarrusso, que se nutre de la historia reciente del personaje para crear una breve trama que nos va a arrancar más de una sonrisa a través de personajes caricaturizados y reducidos a sus rasgos más básicos y definitorios.
En definitiva, este Caballero Luna: Las Fases del Caballero Luna se distingue entre otros muchos cómics similares siendo una sólida apuesta más allá de que suponga un breve respiro para su guionista habitual. Muy recomendable tanto para quienes han seguido las aventuras del personaje durante los últimos cuatro años como para quienes desean sumarse a las aventuras de este peculiar personaje marvelita.
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