A nadie se le escapa que la etapa de Jason Aaron al frente de los héroes más poderosos de la Tierra tuvo momentos en los que se convirtió en un auténtico suplicio. El encargo le vino grande a un autor que fue capaz de regalarnos una de las mejores etapas (si no la mejor) de Thor, al tiempo que convertía a Lobezno en el director de un divertidísimo instituto mutante. O tal vez no supimos conectar con su visión de los Vengadores. Fuese lo que fuese, ahora tenemos al nuevo niño bonito de Marvel (con permiso de Ryan North), Jed MacKay, para dirigir el siguiente capítulo del principal grupo de la casa de las ideas.
«Podrías destruir a los vengadores si quisieras«
Panini Cómics empieza ahora la publicación de los Vengadores de MacKay en su línea Marvel Premiere. Y lo hace con un potente volumen que recopila los seis primeros números de la cabecera, así como el one-shot Intemporal, un relevante número que pone sobre la mesa los planes a medio y largo plazo de la planta noble marvelita con pistas que luego se concretarían en eventos como Caza sangrienta o personajes de nuevo cuño tipo Inferbezno.
No solo eso, sino que se trata de un capítulo que sirve de prólogo a lo que está por venir para los vengadores ahora comandados por Capitana Marvel. Así, la etapa que nos ocupa arranca con Kang como amenaza última y una imagen más o menos clara de cuál será el esqueleto de la serie. En un momento dado, el villano, en el ánimo de cumplir su principal objetivo, «revela» a los vengadores diferentes hitos a los que tendrán que hacer frente en tiempos venideros.
De esta manera Jed MacKay pone sobre la mesa las bases sobre las que se sustentará su etapa, pero no cuenta cómo va a concretarla. Y esa es la clave. Entramos en una etapa en la que percibimos un plan, una etapa que apunta a una dirección concreta y que, salvo hecatombe, no caerá presa de improvisaciones. Esto permite al guionista encarar la aventura con seguridad y a nosotros, los lectores, con cierta tranquilidad. Obviamente luego todo puede salir mal, pero los cimientos parecen firmes y eso supone un buen trecho ganado.
En este sentido, el autor también quiere subrayar desde el principio que estamos ante una aventura a la altura de los vengadores; es decir, la escala de las amenazas son grandes. Muy grandes. MacKay presenta situaciones y enemigos a los que solo pueden hacer frente los Vengadores. Hay ambición desde el primer momento y eso es un factor que se traslada a la misma composición del equipo liderado por Danvers.
MacKay considera importante dedicar este arco inaugural a presentar al equipo y explicar porqué son estos y no otros los integrantes del grupo. Nos podrán gustar más o menos sus elecciones, pero todas ellas están hechas con criterio y subrayan lo comentado antes: el peso de las amenazas. No por nada Carol decide contar con gente como Bruja Escarlata o Thor para guardarle las espaldas. Y aún pareciendo una alineación más o menos obvia el guionista se guarda alguna que otra sorpresa bajo la manga.
Pero lo más importante es que este inicio de etapa de Vengadores ha conseguido avivar la ilusión por la colección llamada a ser el estandarte de Marvel Comics, pero no siempre conseguirlo.


Deja un comentario: