Les Combattants, Thomas Cailley

Les Combattants: Amor entre reclutas

Los jóvenes no tienen inquietudes, están despistados y andan de acá para allá… No es verdad a ciencia cierta. También tienen inquietudes y también se proponen retos altos. Esa es la idea del primer filme de Thomas Cailley, donde troca la asidua historia de amor de la comedia romántica en una historia original.

 

Pero aquí Julieta es más testaruda y Romeo la sigue a donde vaya. La chica, Madeleine (Adèle Haenel), no es precisamente la personificación de la feminidad: vive con la obsesión de prepararse para las pruebas de la supervivencia, es muy constante y tiene carácter. Por eso no dudará en zambullirse a una piscina con una mochila cargada de rocas o beberse pescado crudo pasado por la licuadora, actos que dejan al chico de la historia, Arnaud, totalmente perplejo. El chaval en cambio (Kévin Azaïs) es un joven con pocas aspiraciones que se gana la vida como carpintero y pronto le sale la vena de pagafantas cuando se prenda por una personalidad tan fuerte como la de la joven, al decidir seguirla al campamento militar emprende una aventura con ella de lo más movida.

 

Les Combattants, Adèle Haenel, Kévin Azaïs

Los protagonistas de Les Combattants, Adèle Haenel y Kévin Azaïs

 

Es una película diferente, dispar. Su punto fuerte es que nada es previsible como el género nos tiene acostumbrados. El cineasta no se rompe mucho la cabeza con la técnica y hace una película interesante cuya fuerza radica en los actores y en su relación. Ambos intérpretes sin unos jóvenes en estado de gracia. Azaïs da el pego en rol apocado, y Adèle Haenel está espléndida.

 

En la película hay dos partes bien claras: la primera de rencuentro / choque de los jóvenes, la introducción de los personajes al espectador. La segunda es de aventura, donde la pareja va hacia el campamento militar, y el discurso narrativo variará de una dirección a otra, conservando el buen ritmo y deambulando por ese bello bosque, que no da aire de bucólico, sino de lugar agreste en que se debe subsistir.

 

Les Combattants, Kévin Azaïs

Imagen de Les Combattants

Sin hacer grandes reflexiones, la historia habla de una manera simpática del amor, de la amistad, de los roles masculino y femenino, la inmersión social, pero sin necesidad de hacer reflexiones sesudas. Es más, ofrece situaciones cómicas dentro de los entrenamientos militares. El texto habla del amor, pero también de supervivencia ¿Acaso no será lo mismo en la vida real? Sin ahondar de forma trascendente, esta dualidad queda muy interesante.

 

Se rezuma pureza tanto en la historia como en la forma, y eso es sinónimo de soplo de aire fresco simpático. Para ser un trabajo novel, Cailley aprueba con su simpático entretenimiento. Deja de buen ánimo y uno sale con la idea de haber visto algo diferente y fresco.

Acerca de María Aller

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Madrileña. Comunicadora. Periodista. Sagitaria. Bonne Vivante. Cine. Y festivales, series, libros, cocina, deporte... recomiéndame!

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