Independencia?: Palos para todos

Independencia?«Llevamos miles de años partiendo la pana con ilustres españoles como Napoleón, Ramoncín…«

Vivimos un momento interesante en la historia. Entre 2008 y 2009 se desató una de las peores y más prolongadas crisis económicas del capitalismo, una que se ha cobrado progreso y derechos civiles a lo largo y ancho del hemisferio occidental (me hace gracia la expresión pese a lo absolutamente errónea que es). En medio de esta situación, y espoleados en gran parte como una reacción contraria al movimiento globalizador de los mercados y la política, los nacionalismos más o menos dormidos han cobrado más y más fuerza y lo que antes eran débiles protestas y reivindicaciones se han convertido en verdaderas muestras de fervor patriótico en Escocia, Bélgica y, como no, en Cataluña. Estas viejas reivindicaciones se han visto potenciadas y manipuladas por los políticos de turno (que nunca parecen tener nada que perder y que a todo le sacan beneficio personal) hasta ser llevadas a extremos delirantes. En el otro lado del tablero, para terminar de rizar el rizo, otros políticos con sus propios intereses particulares han hablado al colectivo ignorante y estúpido que compone ese elevado porcentaje de la humanidad y al que llamamos «gente normal» y les han convencido de que estos nacionalistas son, en realidad, pequeños demonios empeñados en destruir todo lo establecido para instaurar un reino de terror, pobreza y opresión.

Casi nada.

Menos mal que siguen existiendo personas como Josep Busquet y José Ángel Ares, con la suficiente masa encefálica como para darse cuenta del tremendo chiste en el que se nos ha hecho vivir (el Comediante de Alan Moore estaría encantado) y con la suficiente presencia de ánimo como para tomárselo como tal y combatir la estupidez con ironía y el fanatismo con elevadas dosis de humor.

Independencia?

«¡Son españolistas que envían para manipular las elecciones!«

Suena raro, pero puede que Independencia? sea una de las poquísimas publicaciones que hayan decidido tratar el tema de la independencia catalana desde un punto de vista objetivo (aunque después haya optado por descojonarse del asunto, lo cual también es loable). Esto debería, como poco, hacernos reflexionar: ¿en qué clase de país vivimos si sólo un mínimo porcentaje de la población con el suficiente descaro y sentido del humor se atreve a llamar a las cosas por su nombre y no por el que otros deciden nombrarlas…? Aunque bueno… Lo mismo pasaba en la edad media con los bufones, que eran los únicos capaces de contarle la verdad al rey de turno, así que…

Puede parecer que Busquet y Ares se hayan dado relativa prisa en construir este álbum (que vais a devorar en cuestión de un rato) para presentarlo en el momento álgido de la consulta/referéndum/distracción-de-lo-de-Pujol-que-ya-huele, pero lo cierto es que yo era aún un crío y Aznar aún soñaba con hacer de la Moncloa su patio de recreo cuando comencé a tomar consciencia a través de los periódicos que traía a casa mi padre que eso de los nacionalismos existía. Y ya han pasado unos cuantos años de ello. No sólo eso, el volumen de idioteces que la gente de a pie hemos escuchado de un lado y de otro desde que el señor Mas lanzó el guante y el señor Rajoy se lo puso por sombrero ha sido tal que era inevitable que los chistes brotaran como una fuente (basta darse un paseo por Google para verlo).

Independencia?

Ya conocíamos por aquí a Busquet por su descacharrante Consejo Real y su sentido del humor y su agudeza no necesitan más cartas de presentación. Ares, por su parte, le da un soporte artístico sensacional en esta ocasión para que Diábolo pueda poner en nuestras manos un cómic que se «lee en dos patadas» y que arrancará más de una carcajada a aquellos con la mente lo suficientemente abierta (o poco intoxicada) como para saber reírse de las posturas extremas que aquí se reflejan.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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