Neon Genesis Evangelion

Neon Genesis Evangelion #1-2: La nueva vida de un clásico

Neon Genesis EvangelionVenía siendo una demanda popular desde hace mucho tiempo (al menos dentro de mi círculo, que tomaremos por el sentir general para darle más dramatismo), ¿cuándo volveríamos a tener el manga original de Yoshiyuki Sadamoto y Khara en nuestras manos? Y en eso que las sinergias positivas entre el audiovisual y la literatura abrieron una ventana de oportunidad imposible de no ver.

 

«Así que cuando sonríes pones esa cara»

 

Así, aprovechando el renovado interés en la franquicia gracias a la finalización de su rebuild, Norma Editorial recupera Neon Genesis Evangelion. Lo hace, además, dándole un lavado de cara a la edición precedente, apostando por una publicación en formato kanzenban con sobrecubiertas que nos ofrece una mejor visión del material (el tamaño aquí sí importa), e incluye algunas páginas a color e ilustraciones entre capítulos. Una edición que habría sido redonda de haber incluido material extra en forma de bicetos, extractos del proceso creativo o artículos que peofundizasen en la obra. En este sentido, la etiqueta de “edición coleccionista” tiene más de publicitario que de real.

 

Más que menos, el grueso de lectores que se acerquen a este manga ya conocen la premisa de Evangelion. Pero por si acaso, reproducimos su sinopsis oficial (concretamente del anime): “En el año 2015 la humanidad intenta recuperarse del Segundo Impacto, una catástrofe provocada por la caída de un meteorito en la Antártida años atrás. Tras sobrevivir al deshielo de los polos y a una inmediata sucesión de guerras sin fin, los seres humanos deben enfrentarse a un nuevo y mortal peligro. Unos misteriosos seres denominados Ángeles aparecen de improviso llevando la destrucción por donde pasan. Para frenar esta amenaza el científico Gendō Ikari ha desarrollado los Evangelion, unos gigantescos robots que se convierten en la última línea de defensa para la humanidad. Uno de los primeros pilotos escogidos recibe el nombre de “Tercer Niño”. Se trata del hijo de Gendō, Shinji Ikari, al que su padre abandonó años atrás”.

 

A partir de aquí, lo que vemos en el primer tomo es una puesta en situación, una disposición de los personajes y conceptos básicos sobre los que pivotará esta aventura postapocalíptica con mechas y kaijus. Y a pesar de ser una toma de contacto con su universo, ya desde las primeras páginas los autores imprimen un gran ritmo a la narración. Apenas nos estamos empapando del ambiente y ya vemos el primer combate entre EVAs y Ángeles. Al igual que Shinji, tenemos que procesar rápidamente la información porque la amenaza del fin del mundo no espera a nadie.

 

Neon Genesis Evangelion

 

Una vez superado el primer trance, la historia rebaja un poco su frenetismo y se acerca más al tono reflexivo que popularizara el anime, aunque sin llegar a los extremos introspectivos de aquel. Shinji sigue ensimismándose en sus pensamientos de igual manera en esta versión, pero también muestra un comportamiento más proactivo, lo que influye para bien en el dinamismo de la narración.

 

Y mientras el primer tomo tiene como eje central a Shinji y sus circunstancias, el segundo volumen da voz a Rei y Asuka -la primera y segunda niña- aunque siempre a través de Shinji, no en vano es el personaje protagonista. Con el foco puesto en el desarrollo de los personajes, la trama respira avanzando más bien poco. Alguna revelación críptica o enigmática que plantea nuevas preguntas y distorsiona lo que Shinji (y nosotros) daba por supuesto antes de entrar a NERV, pero nada realmente tangible. Los autores equilibran bien el desarrollo del misterio que se traen entre manos y la evolución de sus personajes para afianzar su vínculo con los lectores (aspecto importantísimo cuando tanto Shinji como Rei resultan incómodos de tratar en su primera impresión).

 

Publicado originalmente en 1995, Neon Genesis Evangelion no ha envejecido un ápice. Sigue tan vigente como el primer día.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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