Lily System

Descubrimos el nuevo manga yuri de Akihito Yoshitomi

Lily SystemA pesar de que Akihito Yoshitomi sea un nombre con cierto reconocimiento entre los círculos otakus, es un nombre sin demasiado recorrido en nuestro país por culpa de la convulsa situación editorial a la que se enfrentan ciertos autores u obras que por llegar en el momento inadecuado o no encontrar pronto su público, caen en el olvido y son víctimas de cancelaciones. Ahí está por ejemplo Eat-Man, que publicada en su día por Planeta Cómic, quedó incompleta.

 

«Pues sí… pero nos ha llevado a un sitio precioso«

 

Pero si un autor tiene talento, antes o después termina encontrando su hueco. Y eso es lo que parece que está sucediendo con Yoshitomi, quien, apoyado por editoriales independientes como Mangaline u Odaiba (quien edita la obra que nos ocupa, Lily System), empieza a ver su trabajo publicado en condiciones en nuestro país.

 

Lily System entraría dentro de la línea yuri o girls love que narra -en esencia- el romance entre dos chicas. Pero, a diferencia del tipo de obras que solemos encontrar vinculadas al género, centradas en el crecimiento de sus protagonistas como personas y como pareja, Lily System se atreve a jugar con la ciencia ficción y con un argumento más evocador y más focalizado en sugerir y transmitir sensaciones que a retratar una relación concreta y con una marcada evolución.

 

Una particular naturaleza que tiene su explicación en la propia génesis del proyecto, pues Lily System surge a partir de unas ilustraciones de Yoshitomi para una exposición yuri para Village Vanguard (como explicó él mismo)  y algunas de las cuales se recogen en el tomo para separar algunos de los capítulos.

 

Lily System

 

Lily System es un relato tan difuso en sus conceptos que muchos ni los explica. Simplemente están ahí y las protagonistas los asumen con naturalidad. Se preguntan al respecto, sí, pero al final los elementos fantásticos tienen una importancia relativa, pues están al servicio de las emociones que viven Mizuki y Nana. Desde el primer momento el mangaka trabaja con la dualidad del mundo real y el virtual u onírico en el que las dos protagonistas hacen frente a sus deseos y frustraciones más apremiantes, como la necesidad de detener el presente y ver correspondidos sus sentimientos.

 

No es hasta bien avanzada la trama -y sobre todo a partir de algunos flashbacks- cuando las piezas empiezan a encajar y el drama de Nana y Mizuki cobra forma. A este respecto, para que el viaje fluya es recomendable pasar por alto la sinopsis que ofrece Odaiba en la contraportada para no condicionar la experiencia lectora. Y es que parte de la gracia del descubrimiento en Lily System consiste en, descubiertas sus claves, acometer una segunda lectura en la que interpretar las muchas metáforas -principalmente visuales- que en un primer acercamiento quizás no comprendemos del todo.

 

A una lectura de formas sugerentes (el fondo no se aleja de los tropos del género), hay que sumarle un dibujo de trazos limpios y fondos muy detallados, siendo en las ilustraciones y viñetas de mayor tamaño en las que se disfruta más del arte de Yoshitomi, haciéndose evidente que le gusta dibujar en formatos más amplios… y de una poco sutil inclinación fetichista. La única pega es que salvo por los peinados, resulta terriblemente complicado diferenciar a Nana y Mizuki.

 

El tomo se complementa, además, con dos breves relatos titulados Yuko y Kosuke y La chica de Tokio (esta abrazando también códigos sci-fi) que complementan la idea general del despertar sexual y coming of age de la historia principal.

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