Las Quintillizas #5

Las Quintillizas #5: Estándar

Las Quintillizas #5«Quiero que me expliques la razón por la que estudias«

 

Hacía ya un tiempo que no volvía sobre Las Quintillizas de Negi Haruba y ahora que he tenido la oportunidad compruebo que todo sigue igual en este manga hexaédrico. Terminamos el número anterior con una serie de revelaciones románticas y con Uesugi bastante pocho a la vuelta de un viaje a la nieve que se fue complicando por momentos y comenzamos el quinto manga de la colección que publica Norma Editorial con el ‘protagonista’ aún convaleciente y con sus alumnas yendo a visitarle al hospital. Un clásico entre clásicos de los mangas de instituto y las comedias románticas (faltan la manzana o el melón partidos en taquitos para rematar…) que no es sino un preludio de lo que nos vamos a encontrar en las páginas de esta nueva entrega de la colección.

 

Haruba parece tener una lista de todo lo que ha de aparecer en un manga de harén. Y cada vez que parece que las cosas van a encaminarse en alguna dirección, vuelve a tirar de ella para meter un nuevo personaje o generar un tipo de situación que nos provoca intensos recuerdos a los que ya llevamos unos años leyendo este tipo de historias. Como la trama del probador en la que Fûtarô y Yotsuba quedan atrapados en el de una tienda y ésta última ha de probarse ropa, o el juego de ‘los papás y las mamás’ que se convierte en una suerte de confesionario para los sentimientos de dos de las hermanas. Por supuesto, cada vez que pasa una de estas cosas, luego tiene que ocurrir algo que las ponga freno (no vaya a ser que se nos acabe la historia), pero os hacéis una idea.

 

«¿Te gustaría que fuera tu mamá?«

 

Quizás el tema sea que este sea el manga de este género para esta nueva generación. Una generación que, al parecer, ya no quiere tramas complejas, sino una simple galería de posibles waifus entre la que poder elegir a la que más le guste al lector de turno. A la torpeza de Keitaro o la perversión de Hachibe Maeda no les han sustituido sus contrapartidas femeninas, sino que se nos está presentando a un protagonista plano rodeado de una serie de personajes tan estándar que casi parecen producto de algún experimento del gobierno nipón. Es asombroso. Nadie, ni un solo personaje, se sale del guión en ningún momento y aún así el manga sigue funcionando como un tiro. Quizás la respuesta a este misterio sea tan simple como la que se podría dar a esa mítica entrada del ahora desaparecido Yahoo Respuestas que hablaba de aquella banda que copiaba descaradamente a Tokio Hotel y que se llamaba algo así como Guns’n Roses.

 

Las Quintillizas #5

Las Quintillizas #5

 

Cierra el quinto tomo de la colección con la aparición de un personaje que supone un nuevo ‘check‘ en la particular lista que sigue el mangaka a cargo de este título. Me hago ciertas ilusiones porque esta chica (esto no debería considerarse como spoiler), o más bien dicho, este tipo de chica, no suele aparecer hasta que no se dan otros factores y el hecho de que aparezca ahora me da ciertas esperanzas de cara a un intento de innovación, pero bien puede haber sido una decisión del editor al cargo (en Japón estas cosas funcionan así y para informaros mejor no estaría de más que os leyerais Bakuman, de los creadores de Death Note) en un intento de catapultar a esta serie en las encuestas semanales que realizase en su momento la revista que la publicó en su país de origen. Medidas estándar para una serie estándar.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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