El Increíble Hulk #27 (#157)

El Increíble Hulk #22-27 (#152-157): Largo camino a ninguna parte

El Increíble Hulk #27 (#157)«Pronto tu carne será mía«

 

Ha entrado la serie de Phillip Kennedy Johnson en una dinámica mucho más cercana al género ‘antiheroico’ que al del puro terror que nos estaba mostrando el autor en estos últimos números. El viaje de Hulk y Charlie se vio truncado por la tragedia obrada por la villana de turno (Charlotte Congelada) cuando apenas habíamos llegado al número diez de la colección que edita Panini en España (de las pocas que sigue en grapa). Así, Hulk se veía obligado a visitar al Doctor Vudú para tratar de recuperar a su amiga, atrapada su alma en una muñeca. Sin embargo, las cosas se volvían a complicar (¡y de qué manera!) cuando, tras viajar a Las Vegas en busca de soluciones, todo un culto de cambia-pieles al servicio de La Primogénita los atacaba. Al fin teníamos a Charlie de vuelta, pero este regreso venía acompañado de una paulatina transformación de la muchacha en un monstruo caníbal y terriblemente violento.

 

Todo este viaje, todos estos vaivenes de la pareja protagonista de un lugar a otro, venían acompañados de grandes dosis de terror rural que, poco a poco, se ha ido diluyendo para terminar regresando a la eterna lucha entre Bruce Banner y su alter-ego gigante y verdoso. Entre medias, Charlie aparece cada vez más como un complemento que como un personaje con una historia igual de protagonista que la que vive el científico irradiado de gamma. Lo cierto es que nos vamos acercando al final de esta larga etapa (venimos de donde venimos, yo me doy con un canto en los dientes) y al autor le comienza a entrar la urgencia por contar algo que lleve a la dupla Hulk-Banner a un nuevo statu quo de cara a la nueva serie que él mismo va a escribir y que Panini no traerá a España hasta el mes de junio (en un tomo de los que aglutinan cuatro grapas).

 

«Bienvenido a casa, Hulk«

 

Lo cierto es que ahora sí (y mira que ya lo dije hace eones), la serie se ha convertido en un larguísimo camino a ninguna parte en el que no parece que ni Hulk, ni Charlie ni tan siquiera Banner hayan aprendido nada. El primero, como siempre, sólo quiere que la gente lo deje en paz, la segunda vive ahora intoxicada por un poder que no sólo no comprende, sino que le puede costar la vida y el alma, todo por disfrutar de una situación de poder que jamás había podido gozar cuando estaba bajo el cuidado de su violento progenitor. En cuanto a Bruce, lo cierto es que la fotografía que de él nos muestra Kennedy Johnson es la de un hombre permanentemente aterrado y sin esperanza alguna de mejorar su situación. Qué lejos nos queda el final de la serie que escribió Al Ewing.

 

El Increíble Hulk #27 (#157)

El Increíble Hulk #27 (#157)

 

Así pues, El Increíble Hulk de Kennedy Johnson no creo que pase a la historia como una de las mejores etapas del personaje (aunque queda por ver de qué va eso del Infernal Hulk), pero sí una que está siendo, hasta que la cierren, una lectura divertida, veloz y cautivadora con algunos destellos de genialidad (como el anual que leemos en El Increíble Hulk #26 (#156)) y algunos momentos en absoluto recordables.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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