Fénix

Fénix #5: Fénix mágica

Fénix¿Es este el último tomo de las andanzas espaciales de Fénix escritas por Stephanie Phillips? A falta la incursión de la entidad cósmica usando a Carol Danvers como avatar en La Era de Revelación, podemos decir que sí. La autora ya anunció que su historia estaba contada y que se hacía a un lado; pero desde la editorial no hay noticias de cancelación, así que es presumible que en los próximos meses tengamos nuevas noticias sobre Jean Grey y su odisea espacial. O eso o que hagan como Phillips y la traigan de nuevo a la Tierra sin otra justificación que la de porque conviene a la trama, ¿para qué reparar en si es consistente o creíble? Si algo hemos aprendido de la escritora de Fénix y Spider-Gwen es que no hay que dejar que la verosimilitud arruine tus ideas.

 

Como nos sucediera con las aventuras de la Gwen Stacy multiversal, la sensación final es agridulce, la de estar ante una guionista capaz de ofrecer entretenidos relatos, pero sin las herramientas o conocimientos para tratar con sus personajes, lo que en más de una ocasión la ha llevado a callejones en los que la única salida ha sido la de apostar por sacarse trucos de la chistera con los que avanzar hasta chocarse con el siguiente muro. Ante su demostrada alergia al historial y legado de los personajes con los que trabaja, lo que realmente nos apetece de Phillips es leerla en una historia propia, sin condicionantes a los que atender. Porque, como decimos, sabe entretener como pocas.

 

Así, antes de darnos cuenta Fénix #5 acaba implicando a la plana mayor de las entidades cósmicas marvelitas, retratadas como los Eternos de Sandman o, incluso, los dioses de The Wicked + The Divine, como una desacralizada familia disfuncional más cercana a un grupo de frustrados ricachones que a las fuerzas elementales del universo que se supone que son. Una caracterización propia de la sociedad tiktokera en la que vivimos (por más que ese no sea el público del cómic) y un downgrade a su escala para que una simple humana como Jean Grey (por mucho que ostente el poder del Fénix) pueda hacerles frente. 

 

Fénix

 

Esa es la dinámica de los capítulos que cierran la colección. Phillips fuerza conceptos y evade confrontar sus ideas para que no se desmorone su castillo de naipes. El ejemplo perfecto lo encontramos en Cable, que tan pronto se presentaba para prevenir un nuevo futuro apocalíptico por las acciones de Grey, como desaparece cuando se empieza a evidenciar la debilidad de los argumentos de la chica maravillosa, consciente del desastre que va a provocar. Phillips rodea el muro y sigue adelante.

 

Con más trabajo previo esta nueva cabecera en solitario de Jean Grey podría haber sido todo un must-have, proponía un escenario muy interesante y sacaba a la mutante de su zona de confort. Por contra, el tiempo borrará su incidencia en la trayectoria de la mujer-X.

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