Hiedra Venenosa

Hiedra Venenosa. La semilla del diablo: El mal interior

Entre unas cosas y otras no habíamos tenido la oportunidad de recuperar las terroríficas aventuras de Hiedra Venenosa de la mano de la guionista G. Willow Wilson. Porque aún situándose dentro de los márgenes del cómic de súper héroes, la de Hiedra es una colección que hace de lo oscuro su bandera. En un contexto en el que el sello Vertigo ya no es lo que era y donde La Cosa del Pantano ha dejado de ser el gran icono que era, la eco-terrorista es la esperanza para los rincones más tenebrosos del universo DC.

 

«Para entonces me habré ido hace mucho, sádico«

 

Si la aventura arrancó estableciendo ciertas similitudes con Rant, de Chuck Palahniuk, y luego ha ido coqueteando con el body horror, ahora aborda subgéneros como el de los infectados y el terror del embarazo con referencias tan evidentes como «La semilla del diablo» que da título al tomo. La guionista toma como base el terror de carácter biológico y va tocando los diferentes palos del mismo: desde los parásitos e infecciones a las mutaciones corporales. La vida es salvaje y peligrosa en el mundo de Pamela.

 

Hiedra Venenosa

 

Hay algo muy explícito en este enfoque que conecta con la tragedia de Alec Holland, pero sin perder el foco en Hiedra y el entorno en el que ella se mueve, que no es otro que Gotham. Y es que en esta tercera entrega la acción vuelve a la ciudad vigilada por el caballero oscuro y este no tarda en hacer acto de presencia. Junto a él, personajes como Killer Croc o Solomon Grundy interactúan con nuestra protagonista, que en estas páginas empieza a recoger lo sembrado en los tomos anteriores.

 

A diferencia de otras series, tras dieciocho capítulos (este tomo recopila los números #13-18 de la serie original) no hemos abandonado la saga con la que debutó Willow Wilson. Hasta el momento no ha habido una separación evidente de arcos argumentales, sino que la aventura ha ido creciendo y evolucionando según se movía la propia Isley. Esto favorece un tratamiento más profundo y complejo del personaje, al tiempo que evita el baile de amenazas y temas a tratar.

 

La guionista trata su Hiedra Venenosa como si de una serie independiente se tratase y no es difícil imaginarse una propuesta como esta en una editorial tipo Image. La libertad con la que está contando la autora, salvando momentáneamente los peajes editoriales, está haciendo florecer esta etapa como la más destacada de toda la trayectoria de Hiedra Venenosa.

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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