Patrulla-X #3 (#122): Reinado de X

Tribulaciones de X #5: Movimientos en ciernes

Con el final de Senda de X (que no de las andanzas de Rondador Nocturno narradas por Si Spurrier) y nuevos puntos álgidos en Excalibur o Coporación X, el quinto tomo de Tribulaciones de X nos pone sobre la pista de cambio de escenarios en el skyline krakoano.

 

«Menuda transformación, ¿eh, Kurt?«

 

No es que nos vayamos a encaminar -a corto plazo- a ningún evento o saga que envuelva al grueso de las cabeceras mutantes, sino que con el final de los eventos y sagas precedentes y las series retornando a su cotidianidad, «la vida se abre camino». Si a algo tienen alergia los cómics mutantes en esta época es a la sensación de falta de movimiento. Así murieron series como Los hijos del átomo y nos atrevemos a decir que así morirá Corporación X, que con cuatro capítulos en su haber (este tomo incluye los números #3-4) sigue en tierra de nadie. Tini Howard, al contrario de la labor que ha llevado a cabo en Excalibur desde Amanecer de X, no ha sabido en ningún momento qué hacer con el grupo de mutantes convertidos en empresarios.

 

Corporación-X

 

A Senda de X le ha pasado algo similar, pero sobre todo porque Spurrier ambicionó algo demasiado ambiguo y complejo para abordarlo desde las dinámicas convencionales del género. Sin embargo, por el camino ha ido concretando (y descartando) algunas de sus ideas hasta dar con un interesante concepto que, a su manera, guarda ciertas similitudes con el que fuera objetivo final de El juicio de Magneto. Imaginamos, por tiempos de una y otra, la expectativa de sinergias en adelante.

 

El cierre de Senda de X, hecho a través de un one-shot y no de la serie propiamente dicha, trae consigo la promesa de un replanteamiento de la serie ¿y cambio de nombre? Sin haber entusiasmado (las cosas como son), el trabajo de Si Spurrier ha aguantado lo suficiente como para ganarse una nueva oportunidad.

 

Excalibur

 

El tomo se completa con dos capítulos de dos de las cabeceras veteranas de Krakoa: la citada Excalibur y Patrulla-X. En la primera, el movimiento se traduce en la irrupción de Muerte. El latveriano en el fondo es un cotilla que quiere estar enterado de todos los fregados. Howard apunta a un interés respecto a Morgana le Fay para traérselo hasta Otromundo y continúa enredando en genealogía artúrica y una conexión mutante para el que se presupone gran final de etapa (que no de serie). ¡Ay! Qué lejos quedan los tiempos de Merlín como «aliado» de Excalibur.

 

En cuanto a la serie de Gerry Duggan y Pepe Larraz, esta está demostrando saber mantenerse a la altura de su primer arquitecto, Jonathan Hickman. Ya comentamos que la nueva etapa de Patrulla-X buscaba recuperar cierto espíritu heroico en sus aventuras -de ahí la conformación de un equipo dispuesto a luchar como los héroes que son-, pero sin perder de vista las líneas maestras que marcaran Dinastía y Potencias de X con la amenaza de O.R.C.H.I.S. y la idiosincrasia y evolución del poder krakoano como telón de fondo. Y por el momento la cabecera cumple con nota prometiendo, además, un inminente terremoto de imprevisibles consecuencias.

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