Gintama

Gintama: Café para muy cafeteros

Basada en el manga homonimo de Hideaki Sorachi Gintama se presenta como una irreverente comedia de acción que narra las aventuras de Gintoki (encarnado por Shun Oguri), un antiguo samurái que tras una guerra con fuerzas alienígenas acaba convertido en un buscavidas, pero sin perder nunca el sentido de la justicia, aunque eso le lleve a meterse en más de un problema.

 

Kanna Kashimoto, Shun Oguri y Masaki Suda

 

Adaptación muy fiel de la obra original (recoge los hechos acontecidos al principio de la serie y la trama principal descrita entre los tomos 20-30 de la serie, que consta de un total de 70 volúmenes), Gintama no es una propuesta recomendable para todos los paladares. Por un lado por lo denso y lento de su ritmo. En la tradición del cine japonés, la película explora las diferentes escenas con un ritmo muy contemplativo, expone mucho su discurso y tiende a sobreexplicar con diálogos o reflexiones lo que ya muestran las imágenes. Nada que no suceda en otras tantas propuestas niponas, por lo que este aspecto no debería sorprender.

 

Kanna Kashimoto

 

Por otro lado, la comedia tiene un tono muy paródico y referencial. Al estilo de las «locas» películas dirigidas por Mel Brooks o las más recientes Scary Movie y sucedáneos (por citar ejemplos que puedan ser muy reconocibles), Gintama bebe del absurdo y basa muchos gags y situaciones en la cultura popular, que en este caso se acota al nicho del manga/anime y -principalmente- a la publicación Shonen Jump. Claro, si no se está muy puesto en su actualidad, muchos de los chistes o bromas pierden fuelle o carecen de un contexto que se pueda disfrutar. En cambio los devotos de las lecturas manga exprimirán todo el jugo a Gintama. Más aún quienes ya conozcan la obra previa del director/guionista Yiuchi Fukuda, que ya tiene experiencia en estas lides con propuestas como Hentai Kamen o Joshîzu. Como ya advertimos en el título, Gintama es café para los muy cafeteros.

 

Masaki Okada

 

Otro de los aspectos que caracterizan a la propuesta cómica de Fukuda es su autoconsciencia. La película hace partícipe del juego al espectador desde el principio rompiendo la cuarta pared y cuestionando la naturaleza de algunos personajes. Este punto ayuda a sumergir al público en la propuesta y que la verosimilitud sea mucho más flexible, aceptando de buena gana gran parte de las locuras con las que se presenta la película. Sirve, además, para enganchar a la comedia precisamente al espectador que no conecte con las referencias a la industria manga/anime.

 

Más allá del público nicho que tiene asegurado, Gintama es difícil de digerir si no se va con la mente abierta. Si se entra en el juego es una película cuya locura y sentido del humor absurdo de disfruta mucho, capaz también de ofrecer competentes secuencias de acción y, sobre todo, no deja de ser una propuesta interesante para descubrir otros cines.

 

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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