Batman / Superman #400

Batman / Superman #400: Entre dos tierras

Batman / Superman #400Y así la noche de la resurrección se acerca a su fin

 

Frank Miller lanzó a finales de los ochenta una bomba atómica sobre el mundo de los cómics. Su Caballero Oscuro le dio la vuelta a las reglas clásicas sobre la escritura de guiones para este arte y desde entonces ya nada volvió a ser igual (una frase muy manida que en esta ocasión SÍ que tiene sentido). Los superhéroes dejaron de ser mitos fuera de nuestro alcance, seres de luz que alumbraban nuestros sueños, para convertirse en meros mortales con alguna clase de habilidad especial. El perturbado Bruce Wayne de Miller, que seguía siendo el héroe de Gotham pese a ser un adicto a su capa, nos mostró la cara B de este mundo de brillantes colores e historias de rápida solución y, con ello, hizo evolucionar a todo un género y lo dejó posarse sobre las cabezas de toda una nueva generación.

 

Sin embargo, Miller no construyó sobre el vacío. Antes de su Batman ya existía una corriente que trataba de retorcer y adecuar los viejos mitos a los tiempos modernos y lo que ocurrió con su gran obra maestra fue, sencillamente, que dio el pequeño paso que faltaba para que el viejo paradigma pudiera cambiar. Hoy ECC nos presenta la recopilación Batman / Superman #400 (con las respectivas entregas de ambas colecciones que llegaron a esta numeración en los años 1984 y 1986) y tenemos la oportunidad de comprobar de primera mano cómo fue esta interesante época en la que los dos grandes héroes de DC dejaron de ser los héroes pop de la generación de nuestros abuelos para convertirse en los imperfectos (y por ello más cercanos y accesibles) héroes que nos acompañan en nuestros días.

 

Parte de la historia es cierta, y parte está emborronada por los pliegues del mito y el tiempo

 

Nos encontramos primero con el Batman #400 (1986), del gran Doug Moench, que cuenta una historia por capítulos (cada uno de ellos dibujado por una de las estrellas del momento, como George Pérez o Arthur Adams) en la que todos los villanos del Caballero Oscuro escapan de sus prisiones y psiquiátricos justo en la noche del aniversario del nacimiento del héroe. Se trata de una trama que tiene todo el sabor de su guionista y que es clara heredera de la época anterior. Aún así, hay ciertos detalles, como la compleja relación entre R’as Al Ghul, su hija y el héroe, ciertas decisiones del justiciero o su dramático discurso final, que nos sitúan en un punto evolutivo posterior y que nos hablan de una nueva manera de ver al personaje. Más falible, menos ingenioso y más cansado de combatir en una guerra que nunca parece tener fin.

 

Batman / Superman #400

Batman / Superman #400

 

Resulta mucho más interesante el Superman #400 (1984), de Elliot S. Maggin y Jim Steranko. A través de multitud de historias cortas (dibujadas por otros tantos artistas de la época como el propio Steranko o el mismo Frank Miller con el que comenzaba este artículo) los guionistas analizan la figura del Hombre de Acero desde la perspectiva de un mundo en el que él ya no existe por el simple hecho de que… es el mundo del futuro. Los cuentos que vamos leyendo van desde la comedia ácida al sincero homenaje pasando por alguno, como el que ilustra este artículo, que deja de imaginarse el futuro como un tiempo idílico y feliz (de alguna manera, de hecho, se parece bastante a nuestra aterradora realidad actual) para mostrarnos un mundo del mañana en el que símbolos como el de Superman vuelven a ser necesarios, más por su significado que por la historia que les acompaña.

 

En su conjunto, Batman / Superman #400 resulta un cómic de agradable lectura que nos acerca a una época muy interesante de la historia del noveno arte. Se trata a la vez de un artículo para los coleccionistas y para todos aquellos que, como yo, agradecemos saber de dónde venimos para poder tratar de averiguar hacia dónde se dirigen nuestros pasos.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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