La Imposible Patrulla-X #23-24: Magneto, que te meto

La Imposible Patrulla-X #24
Mientras se fragua la nueva saga / enfrentamiento entre los mutantes y S.H.I.E.L.D. el amo del magnetismo se va de viaje.

La Imposible Patrulla-X #23«Ya no sé qué tramas, agente Dazzler«

Seguimos con la Imposible Patrulla-X al ralentí. Brian Michael Bendis se ha dado cuatro números (los dos anteriores y los que ocupan este artículo) para profundizar en los personajes que pueblan su serie antes de lanzar a Cíclope y los suyos contra SHIELD y sus misteriosos Centinelas. Si en La Imposible Patrulla-X #21 y #22 el guionista se centraba en Benjamin Deeds y en la facción femenina de la patrulla, en los números que nos ocupan hoy Bendis regresa sobre uno de los personajes que más cruelmente ha pagado la intromisión del Fénix en sus vidas para después enviar a los alumnos de la Escuela Charles Xavier a una clase práctica que jamás olvidarán.

El caso de Magneto no tiene mucho sentido. Apartado del epicentro de Los Vengadores vs. La Patrulla-X, ni siquiera estuvo entre los que viajó a la Luna para recibir al Fénix, sin embargo, al igual que Cíclope, Emma Frost, Coloso y Magik (Namor no parece haberse visto afectado), el antiguo supervillano ha visto sus poderes brutalmente mermados e impredecibles. Lo que es una faena para Scott y los demás se convierte en una puñalada en el corazón de aquel que hace tiempo permitió que la gente olvidara su nombre humano porque su mutación lo convertía en el hombre que era, lo definía hasta el punto de ser una parte intrínseca de él. ¿Qué pasa con Magneto ahora que ha pasado de desplazar puentes a mover simples clavos y similares?

Bendis se sumerge en la mente del ya anciano mutante para explorar el nivel creciente de ira que lo impulsa a moverse a espaldas del resto de la Patrulla-X en una aventura que, originalmente, se programó para publicarse dos meses antes, pero que, tras la irrupción de Inhumano, se ha dejado para este número (con las consecuencias absurdas para Vengadores Mundiales que ya comenté en su momento). Así, el guionista aprovecha un día de soledad del mutante para que Dazzler/Mística vuelva a contactar con él y le sugiera dirigir sus pasos a Madripur (isla que, recordemos, le compró la mutante azulada a Hydra con dinero de, entre otros, Tony Stark). Lo que ahí pasa y la manera en que Magneto gestiona su ira es algo que debéis ver por vosotros mismos, lo que sí que es cierto es que al Amo del Magnetismo le quedan dos telediarios para mandar a la mierda (con educación eso sí) al resto del mundo y dedicarse a vivir la vida a su propio modo y sin seguir las directrices de una panda de mocosos.

La Imposible Patrulla-X #24

«Nos ha dejado aquí tirados«

La Imposible Patrulla-X #24 recurre al mismo recurso que ya empleó Lobezno para despertar a sus alumnos. Pero mientras que éste llevó a Idie, Nydo y los demás a la Tierra Salvaje, en la primera viñeta de la última entrega de esta colección vemos como Magik deposita a los alumnos de la escuela clandestina en la siempre peligrosa e inexplorada Tabula Rasa. La idea, aunque manida, funciona bastante bien durante la mayor parte del capítulo, pero la resolución del mismo es un «cortarrollos» de tal envergadura que prefiero pensar que responde a un plan oculto y bien hilado del tito Summers antes de comenzar a echar sapos por la boca (o las teclas de mi PC).

En el apartado artístico nada nuevo bajo el sol. Chris Bachalo sigue aportando su peculiar estilo de dibujo (que tan bien le sentaba al humor de Jason Aaron) en dos números que se disfrutan por aquello de dar minutos a los personajes que más banquillo han chupado, pero que piden a gritos el desarrollo de una nueva trama que avance en los argumentos que la Patrulla-X ha dejado abiertos mucho antes de que Kitty Pryde y sus mutantes viajeros del tiempo se unieran a la causa del terrorista mutante número uno.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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